Drahgi presenta su plan de compra de deuda
El BCE activará una medida histórica para combatir la deflación que prevé adquisiciones mensuales de bonos por valor de 50.000 millones hasta 2016.
Cantidad, mutualización de riesgos entre los 19 países de la moneda única, tiempo de duración de la QE, tipo de deuda que se comprará… Son varias las incógnitas por despejar en la reedición del histórico «haré todo lo que sea necesario para salvar el euro y créanme, será suficiente» pronunciado en verano de 2012. Hoy, en enero de 2015, el mensaje tornará a un ‘haré todo lo que sea necesario para subir la inflación, para situarla muy cerca pero por debajo del 2%’, mandato fundacional del Eurobanco —por el desplome del petróleo, cerró diciembre al —0,2%, algo que no sucedía desde septiembre de 2009—.
Muchas preguntas, muchos rumorología pero escasas respuestas. Hoy llegarán los hechos, los datos. Por partes. Existe un consenso entre los analistas en asegurar que la cantidad que se pondrá sobre la mesa será de al menos medio billón de euros pudiendo llegar hasta los 750.000 en función del tipo de deuda potencialmente adquirible —además de soberana, podría quedar también afectada la de agencias públicas (ICO español) o la corporativa no financiera; en ambos casos, sería minoritaria–. Dicho de otro modo, compras mensuales de entre 35.000 y 50.000 millones que podrían prolongarse hasta final de 2016. He aquí otro de los factores claves: la duración. La teoría dice que lo ideal es evitar encorsetarlo dentro un periodo de tiempo, sino enmarcarlo a un objetivo concreto. Ídem de ídem con las cantidades en liza. Vía libre a la máquina de imprimir billetes. No hay que olvidar que la QE ha sido una de las herramientas utilizadas por la Reserva Federal estadounidense para afrontar una crisis de la que Europa aún no ha sabido salir. Japón o Inglaterra también lo hicieron. Medio billón, 600.000 millones, 700.000 millones… Cifras mareantes que pese a su dimensión no serán lo más relevante de la cita de este mediodía. Porque el tamaño, aunque importe, quizá sea lo de menos.