El precio de la luz aumenta un 2,2% en enero lastrado por la climatología
El coste de la electricidad es un 2,60% más caro con respecto a noviembre de 2014.
El segundo temporal del año ha puesto este fin de semana a media España en alerta, pero también ha permitido que todo el país utilice con algo de alivio sus aparatos electrodomésticos y de calefacción durante estos días. Pero enero no ha sido un mes de grandes tormentas o fuertes rachas de viento, como sí ocurrió durante buena parte de diciembre. En casi todo enero hemos disfrutado de buen tiempo invernal y nuestra factura lo notará.
El coste medio de la electricidad generada desde que comenzó el año ha sido de 51,59 euros por megavatio/hora, según los datos de OMIE, el operador que gestiona el sistema. Es decir, un 8,60% más que en diciembre, cuando se pagaron, también de media, unos 47,47 euros.
El reflejo de estas variaciones en las facturas de los consumidores no es directo. Para las tarifas de Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), el anterior mercado regulado, de cada 100 euros que se abonan a las compañías, unos 25 corresponden al consumo de energía. De este modo, el incremento del 8,6% del coste de la electricidad en el mercado al por mayor representará una subida aproximada del 2,20% en lo que los consumidores verán reflejado en las facturas que sus compañías emitan en febrero, con cargo a los consumos realizados hasta este sábado día 31.
Si se comparan los datos de este enero con los de noviembre de 2014, el incremento del precio de la luz es superior al 2,60% (un 10,2% para el coste de la electricidad en el mercado mayorista). Ese fue precisamente el mes en el que las centrales eólicas aportaron más de un 25% de la producción total de energía. En estas últimas cuatro semanas, los molinos apenas han alcanzado el 20%.
El coste de la electricidad en el mercado mayorista varía hora a hora, como siempre; pero su efecto sobre lo que paga el consumidor se le traslada mes a mes, mediante un sistema de facturación que aún no ha cumplido un año, frente a los cálculos trimestrales que se establecían hasta abril de 2014.
Para cada hora del día, los diferentes tipos de centrales ofrecen su electricidad a un coste: en el momento en que se cubre la demanda de los consumidores, se fija el precio de la luz para esa hora. Así, durante 744 veces al mes (el número de horas que hay en 31 días). Por eso, la luz es más barata durante la madrugada y va aumentando su precio a medida que avanza el día.
Pero ahora hay que estar más pendiente del uso que se realice de la luz porque su precio depende de muchísimas variables. «Los tres factores que más influyen son la demanda, los precios del petróleo y el carbón y la producción de renovables», explica Alberto Martín Rivals, socio responsables de Energía de KPMG.
Somos un país muy meteorológico en términos de electricidad, con un mercado energético cada vez más pendiente de la climatología. «Sobre todo, teniendo en cuenta la elevada potencia eólica instalada, porque con mucha producción eólica e hidráulica, las centrales térmicas funcionan pocas horas y el precio medio del mercado baja», afirma Alberto Martín Rivals.
La energía hidráulica es la más barata, seguida por la eólica terrestre, la nuclear, la solar y, muy alejada, la generada con combustibles, según el último informe publicado por la Unión Europea.