España crecerá el 3% según el Consejo Empresarial para la Competitividad
La estimación se suma a las mejoras del PIB estimadas por Bruselas o el FMI.

El organismo dirigido por Lagarde, el FMI, es el más moderado en sus previsiones.
Motor de la economía europea. Círculo virtuoso. Alumno aventajado de las reformas. Crecimiento sustancial… Estos son algunos de los argumentos que han esgrimido los organismos e instituciones que en las últimas semanas han revisado al alza las previsiones de crecimiento de España para 2015 y también 2016. Y los cambios no han sido pequeños, sino que en algunos casos superan el medio punto del PIB. Así, en las estimaciones del FMI, la Comisión Europea o entidades bancarias como el BBVA superan las proyecciones del Gobierno del 2% para este año (que actualizará en abril) y apuestan por incrementos superiores. Cifras impensables hace solo un par de años, cuando la economía se encontraba en recesión. El optimismo llega al punto de que ayer, el Consejo Empresarial para la Competitividad aseguró que la economía española «está igualando la velocidad de crucero de antes de la crisis». Y es que España despega, al menos en las previsiones.
«El PIB crecerá en 2015 y 2016 a tasas cercanas al 3%», aseguró ayer Fernando Casado, director general del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC). En su opinión, «la inercia cíclica para los años que vienen es superior a la contemplada hace unos meses» y llegó a augurar la vuelta a crecimientos de magnitudes previas a la crisis. Una posibilidad que ya insinuó la presidenta del Santander, Ana Patricia Botín, al afirmar en pleno Foro de Davos que la economía crecería «cerca del 3%».
Entre los motivos para estas constantes revisiones al alza se encuentran siempre factores externos como la depreciación del euro tras las últimas medidas del BCE o el hundimiento del precio del petróleo. El propio Gobierno ha reconocido que estos elementos pueden suponer un incremento adicional del PIB de hasta 0,5%. Pero también influye la mejor evolución de índices internos como la recuperación más intensa de lo previsto de la demanda nacional y el consumo. Además, del impacto de la reforma fiscal con 9.000 millones brutos en dos años que según el Ejecutivo supondría otro medio punto de PIB extra.
El FMI es el organismo más moderado en sus previsiones. Sin embargo, ha mejorado al alza el crecimiento de España hace unos días por sexta vez consecutiva hasta situarla en el 2% para 2015 y el 1,8% en 2016. El organismo dirigido por Christine Lagarde alegó para ese incremento el «sustancial aumento de la competitividad» de la economía generado por la moderación salarial y por el hecho de que la deflación no ha limitado el consumo y la inversión.
Por su parte, la Comisión Europea impulsó el PIB al 2,3% y 2,5% para 2015 y 2016, respectivamente. «Tras tres años de recesión, la economía española empezó a crecer de nuevo en 2014 y parece ganar impulso», subraya el informe europeo.