La demanda interna releva al sector exterior como motor de la economía
El gasto de los hogares se acelera y suma siete trimestres consecutivos en positivo.
La economía acelera su ritmo gracias al tirón de la demanda interna, convertida en el nuevo motor de la recuperación en detrimento de un sector exterior lastrado por el déficit comercial. En concreto, en 2014 el PIB creció un 1,4% y puso fin a tres años de recesión. Una mejora impulsada por el consumo y la inversión privada, especialmente en el cuarto trimestre del año, que permitieron un aumento del PIB del 0,7% entre octubre y diciembre, el mayor repunte desde 2007. La tasa interanual, por su parte, se situó en el 2% en el último trimestre, cuatro décimas más que en el anterior, acelerando la trayectoria de recuperación que inició en la segunda mitad de 2013, según la contabilidad nacional trimestral publicada ayer por el INE.
Pero si algo queda claro es que el año pasado se produjo un punto de inflexión en cuanto a la contribución al crecimiento. Y es que lo hizo de la mano de la recuperación de las variables clásicas en tiempo de bonanza. Así, la aportación al PIB de la demanda nacional fue positiva por primera vez desde el inicio de la crisis y acabó el año en los 2,7 puntos, una décima más que el anterior trimestre. Sin embargo, el sector exterior tuvo una aportación negativa, algo que no ocurría desde 2008. Y eso que en el último trimestre la situación de la demanda externa fue menos mala con una caída de -0,7 puntos frente al -1 del tercer trimestre. Unos datos que dejan en entredicho el siempre anunciado cambio de modelo productivo.
Y es que, una vez más, los datos de crecimiento vienen avalados por el aumento del consumo. En concreto, el gasto de los hogares se aceleró entre octubre y diciembre un 0,9% en tasa trimestral, superior en una décima al anterior (0,8%) y ya suma siete trimestres consecutivos en positivo. En tasa internual el incremento en el último trimestre asciende hasta el 3,4% gracias al buen comportamiento, entre otras cosas, de las ventas en la campaña de Navidad, que crecieron por primera vez desde la crisis. Asimismo, el gasto de las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares se aceleró hasta el 1,1%, mientras que las administraciones públicas redujeron su gasto en consumo un 1%, frente al -0,1% del trimestre anterior.
El otro pilar sobre el que se asentó el crecimiento el año pasado fue la inversión. Al final del año subió un 1,4% respecto al trimestre anterior (5,1% en tasa interanual). Una vez más, este impulso vino de la mano de un sector conocido en los tiempos de bonanza como fue la construcción, que registró un avance del 1,4% (2,4% en tasa interanual). También se incrementó un 1,9% la inversión en bienes de equipo.