El Mobile World Congress dibuja un nuevo hiperconectado
Imagínense que camino al trabajo, un semáforo alerta de un monumental atasco al salpicadero del coche para, en menos de un segundo, sugerir un aparcamiento cercano. El siguiente paso sería abrir una bicicleta plegable y que un reloj vaya consultando el tráfico cantando los mejores atajos para llegar lo antes posible a la oficina. O que directamente el manillar vaya vibrando para indicar cuando girar, mientras se activa un ‘modo sin sudor’ que adapte el pedaleo a la frecuencia cardiaca para no llegar a la reunión de las ocho hecho un cuadro. Estas son algunas de las virtudes de MoDe:Me y MoDe:Pro, dos bicis conectadas creadas por Ford y presentadas en el Mobile World Congress.
Si durante la jornada inaugural Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, y Sundar Pichai, mandamás de Android, hablaron de los proyectos para llevar internet a las zonas más remotas del planeta, la feria que hoy echa el cierre en Barcelona también trata de dibujar cómo serán las ciudades del mañana, cuando todo esté conectado y comunicado entre sí. «Los terminales móviles cada vez se parecen más a pequeños superordenadores», advertía el ejecutivo de Google para dar buena cuenta de las posibilidades del usuario gracias al internet de las cosas. Automóviles que tendrán un smartwacht como llave y cuadro de mandos, como el que muestran Audi y LG; o la primera aplicación bancaria para usar a los mandos de un volante inteligente.