El Estado gastará un 4,4% menos el próximo año para reducir el déficit
Hacienda achaca el descenso a la reducción del pago de prestaciones de desempleo.

De Guindos, Sáenz de Santamaría y Montoro, tras el Consejo de Ministros.
El Gobierno ya había advertido su intención de que los Presupuestos de 2016, los quintos de la legislatura de Mariano Rajoy, siguieran la «misma línea» que los anteriores. Es decir, que el objetivo se centraría en reducir el déficit. Y así se vio reflejado, al menos, en el techo de gasto aprobado ayer en el Consejo de Ministros como primer paso para elaborar las cuentas públicas del próximo ejercicio. Y es que el Estado gastará 123.394 millones en 2016, lo que significa una reducción del 4,4%. En concreto, son 5.666 millones menos que en 2015, un ejercicio que a su vez ya sufrió un recorte del 3,2%. De hecho, el límite de gasto para 2016 es el más bajo desde los Presupuestos de 2012 -los primeros de Mariano Rajoy- cuando el país afrontó el peor momento de la crisis.
Y es que el Ejecutivo no ha querido trasladar la mejora económica en un aumento del gasto a pesar de prever una recuperación evidente de los ingresos del 4% para 2016 hasta los 193.520 millones. Una cantidad que después de la cesión a las comunidades autónomas se sitúa en los 134.773 millones de ingresos para el Estado, lo que apenas supone un incremento del 0,8% respecto a 2015. Además, hay que sumar 25.134 millones de euros de déficit (equivalente a un 2,2% del PIB).
«El objetivo es reducir el déficit público. Son unos presupuestos marcados por la austeridad, pero no los recortes», aseguró el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien defendió la decisión de no aumentar el gasto público pese al mayor crecimiento para así reducir el desfase entre ingresos y gastos. En este sentido, el titular de Hacienda destacó que la mayoría de las partidas que disminuirán en los presupuestos son las destinadas al pago de intereses debido a la mayor facilidad para colocar deuda pública en los mercados y también las prestaciones por desempleo como consecuencia de la disminución del número de parados y por el agotamiento de los subsidios de parados de larga duración. Por otra parte, se incrementan, por ejemplo, las aportaciones a la Seguridad Social o a la lucha contra el fraude. Asimismo, Montoro resaltó que «el gasto disponible de los ministerios se mantiene respecto al año anterior».
Habrá que esperar a la tramitación de los presupuestos -que podrían aprobarse el 31 de julio en el Consejo de Ministros- para comprobar que realmente no hay ajustes en las partidas más sensibles como educación o sanidad. Lo que está claro es que el Gobierno quiere aprovechar el ciclo económico positivo para reducir el déficit 1,4 puntos, hasta el 2,8% contemplado en el plan de estabilidad.
El Consejo de Ministros también dio luz verde a la senda de consolidación fiscal ya enviada a Bruselas que proyecta conseguir el equilibrio presupuestario en 2018 con un déficit del -0,3%.