El Gobierno presume ahora de los «ingresos récord» de la Seguridad Social,
Pese al positivismo, el Ejecutivo tendrá que volver a recurrir a la hucha de las pensiones.

El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos.
Las arcas de la Seguridad Social han protagonizado enconados debates sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones que se han recrudecido en las últimas semanas. Ahí están las polémicas palabras del Gobernador del Banco de España sobre el futuro del sistema —afirmó que la cuantía de las pensiones se reducirá inexorablemente a largo plazo— o las recomendaciones de la Autoridad Fiscal sobre la necesidad de buscar otra financiación por los problemas para equilibrar sus cuentas. Sin embargo, ayer el Gobierno optó por un discurso menos sombrío que el utilizado en el pasado para justificar, por ejemplo, su reforma de las pensiones con una revalorización no vinculada al IPC o para defender el retraso en la edad de jubilación. Por contra, el Ejecutivo este miércoles presumió de la buena salud de la Seguridad Social. Y lo hizo a partir de las cifras positivas de recaudación obtenidas hasta agosto —las mejores de la legislatura—.
En concreto, el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, aseguró ayer durante su intervención en la Comisión de Presupuestos del Congreso que la recaudación del sistema supera los 71.400 millones en los primeros ocho meses del año, lo que supone «una cifra récord» y 1.855 millones más que un año antes. De hecho, en el mes de agosto los ingresos alcanzaron los 9.169 millones. «Sólo hubo otro mes en la legislatura en el que se superaron los 9.000 millones de recaudación», resaltó Burgos.
El secretario de Estado anunció que la tendencia creciente de los ingresos permite alcanzar, como consta en los Presupuestos, una recaudación por cotizaciones sociales de 117.242 millones, un 6,7% más que en 2015. Si se computan sólo los ingresos vía cotizaciones procedentes de empresas y trabajadores los guarismos mejoran hasta el 8,28% respecto al año anterior.
Sin embargo, este optimismo contrasta con la partida contemplada en los Presupuestos de 2016 de volver a recurrir al Fondo de Reserva —la denominada hucha de las pensiones— para sacar 6.283,3 millones y hacer frente a las pagas extras. Es decir, será el quinto año consecutivo en que el Gobierno deberá acudir a esta medida en principio excepcional.