El FMI pone en alerta a las economías emergentes
Los síntomas que anticipan una paralización de la economía de China con respecto a los últimos meses no solo pueden suponer un problema para el gigante asiático, sino también para los países emergentes que le acompañaban en unos buenos datos de crecimiento, empleo y exportaciones. Es la advertencia que la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, lanzó ayer a las potencias en desarrollo como Brasil, Indonesia, India o Rusia, entre otros, instándoles a mostrarse más preocupados para evitar un impacto mayor de la ralentización de la economía china. De hecho, la directora del FMI admitió que el crecimiento económico mundial podría ser en 2015 «algo inferior» al 3,3% anunciado por las previsiones de la institución dos meses atrás. En esas perspectivas, Asia se mantiene como el principal motor del crecimiento, aunque a un ritmo menor del esperado, lo cual exigirá «una mayor» capacidad de resistencia de los emergentes.
La crisis de China ha afectado al crecimiento global y ha impactado en la actividad y en las monedas de países como Indonesia y Brasil.