Europa exige reflejar con más claridad el consumo real de los electrodomésticos
La renovada lista energética despejará las dudas de los usuarios sobre las emisiones.
Europa quiere identificar mejor el consumo.
Las pegatinas de las lavadoras, los frigoríficos o los hornos en las que se informa sobre su eficiencia energética definirán con más exactitud cómo es el consumo que tienen los electrodomésticos en su uso diario con respecto a las pruebas a las que se les somete en los laboratorios. Aunque los compradores seguirán sin saber cuál es ese gasto medio que realizan. La Comisión Europea, a través del departamento de Energía presidido por Miguel Arias Cañete, está trabajando en el borrador de un reglamento marco con el que se pretende diferenciar aún más la clasificación de los diferentes tipos de productos para evitar la confusión entre los usuarios.
El nuevo sistema ha coincidido con las dudas surgidas entre los consumidores acerca de la veracidad de los certificados ‘verdes’ no solo en el sector automovilístico -con el escándalo Volkswagen de fondo- sino incluso en el de los televisores, tras las acusaciones de fraude vertidas contra Samsung. La ley será más exigente para los electrodomésticos que para la automoción, después de que la UE haya permitido que los vehículos puedan contaminar el doble de lo permitido hasta 2019.
La clasificación vigente desaparece y vuelve al sistema original. Para identificar a los electrodomésticos con menor consumo del mercado no habrá que buscar las categorías A+, A++ o A+++, las mejores de la lista. Los aparatos más eficientes quedarán englobados en la categoría A e irán agrupándose en el resto de denominaciones hasta llegar a la letra G.
Mayor diferenciación
La Unión Europea sostiene que ha sido tal el número de aparatos que acceden a las mejores denominaciones energéticas, que se trata de escalas «superpobladas», y es necesario una mayor diferenciación.
Además, Europa tiene la intención de obligar a reetiquetar todos los electrodomésticos, incluidos los que se encuentran ya expuestos en las vitrinas de las tiendas, una medida que no convence ni a fabricantes ni a vendedores. Las nuevas pegatinas ‘verdes’ incorporarán también otro tipo de información de utilidad para el consumidor, como la durabilidad del producto.