Abengoa detalla esta semana sus planes a la banca y los sindicatos

Exterior del complejo de Abengoa Water en Dos Hermanas (Sevilla).
Abengoa afronta una semana decisiva para su futuro, en la que mantendrá tres reuniones de gran peso. La primera se celebrará hoy salvo imprevistos, aunque no ha sido confirmada oficialmente. Reunirá por vez primera desde que descubriera su agujero multimillonario al consejo de administración de esta compañía de energías renovables. Sus miembros vieron el viernes como los mercados activaban ya la temida alerta por quiebra para su grupo, poniendo en marcha los seguros por impago (los denominados CDS) para proteger a los tenedores de deuda que los hubieran contratado (bonistas incluidos), cuyo impacto se estima en 675 millones de dólares (614 millones de euros) repartidos en hasta 2.500 contratos.
Los consejeros se verán las caras tras la declaración de preconcurso presentada el pasado 25 de noviembre en un juzgado mercantil de Sevilla, y la asunción de todo el poder ejecutivo por parte del presidente actual, José Domínguez Abascal, a raíz de la renuncia dos días después del entonces consejero delegado, Santiago Seage. El primero había sido nombrado en septiembre tras la salida forzada por la banca del principal accionista, Felipe Benjumea, quien se llevó 11,4 millones de euros como indemnización y cuya polémica gestión le ha llevado a ser denunciado ante la Audiencia Nacional por sendos delitos de administración desleal y uso de información privilegiada.
Mañana, si no hay cambios, se reunirán con los sindicatos CC OO y UGT de cara a analizar las medidas a tomar, así como el efecto sobre el empleo puesto que ya han comenzado los despidos. En sus filiales de México y Brasil -de los 30.000 trabajadores que tiene Abengoa en plantilla, cerca de 24.000 están repartidos entre sus distintos negocios en el extranjero-, ya comenzaron las salidas forzosas en los últimos días. En principio, afectan fundamentalmente a contratos temporales pero también ha habido empleados fijos entre los afectados. En España los despidos comenzaron el viernes.
La banca tiene comprometidos 20.264 millones de euros en Abengoa, de los cuales 8.800 millones corresponden a créditos directos. Por eso se encuentra en una encrucijada: no puede dejar caer al grupo, al menos a corto plazo, pero tampoco puede comprometer muchos más fondos.