La huida de los grandes fondos induce al inversor a retirar 1.000 millones
Los pequeños partícipes quedan desamparados en la crisis bursátil desde que empezó el año.
Panel de la Bolsa de Madrid que muestra las variaciones del Ibex. Paco Campos
José María CAmarero | Madrid
Los ahorradores particulares suelen pagar los platos rotos de las escabechinas bursátiles y son los últimos en enterarse del buen momento que viven los mercados. En este primer mes y medio de 2016, también ha sido así. La caída generalizada de las bolsas —el Ibex-35 ha perdido un 17% en lo que va de año— les ha obligado a deshacerse de parte de su patrimonio en fondos de inversión, el producto en el que más posiciones tienen en el mercado: el flujo neto de movimientos refleja unos reembolsos por valor de 1.034 millones de euros hasta el pasado viernes, según los datos actualizados de Morningstar.
Aunque el comportamiento de las distintas categorías de fondos es muy desigual. Por ejemplo, los de bolsa española han registrado flujos negativos. Pero también los ligados a la deuda. «Parece que los inversores no se han refugiado en este tipo de fondos», como se podía esperar, «sino que simplemente se han puesto en liquidez», explica Fernando Luque, de Morningstar. «Sin embargo vemos entradas positivos en bonos globales», apunta. «Claramente la gente se está saliendo de los fondos mixtos conservadores», sostiene.
Los pequeños inversores han visto durante estas últimas semanas cómo los fondos ligados a las acciones españolas han perdido un 16% de su valor en este último mes y medio. Por no hablar de los más perjudicados, como los de biotecnología —con unas minusvalías superiores al 31%—, frente a los líderes —por ahora— del año en rentabilidad: los de metales preciosos —suben un 15%, con el oro como refugio— y los de deuda pública europea.
Los motivos
Los causantes de estos movimientos de apenas 43 días son los grandes gestores de institucionales —se les denomina así para referirse a agentes profesionales— que actúan en el mercado. Primero se fueron retirando de las bolsas los fondos soberanos de países productores de petróleo; después se sumaron los más especulativos aprovechando el primer tramo de caídas para ahondar en las pérdidas y ganar con sus posiciones a corto plazo
Pero en el mercado bursátil conviven otros muchos ejemplos de fondos soberanos que se han ido retirando. Por ejemplo, «el de Malasia —indica Tornabell— ha reducido sus recursos» en los parqués. El de Chile «lo dotan de capital cuando el precio del cobre es alto y lo vacían cuando ocurre lo contrario», afirma este profesor.