El precio del petróleo cae un 4% a las puertas de la Semana Santa
La negativa de Irán a pactar un estancamiento de la producción reduce el coste del Brent.

Una válvula para pozos petroleros de la compañía estadounidense Exxon Mobile. STRATENSCHULTE
José M. CAmarero | Madrid
La evolución del coste del petróleo anticipa una buena noticia para los conductores que en pocos días se dispongan a viajar por media España. El precio del barril de Brent ha comenzado la semana con un descenso del 2%, adicional a las caídas que el crudo viene registrando desde el martes pasado. En cuatro sesiones ha pasado de cotizar desde los 41,1 del día 8 hasta los 39,5 dólares de este lunes. Se trata del mayor descenso registrado en un periodo tan corto, desde mediados de febrero. En el último mes, el crudo no había parado de repuntar de forma continua hasta alcanzar, de nuevo, la cota de los 41 dólares de la que se ha despedido temporalmente.
Si la caída continua, o si se mantienen los registros actuales durante las próximas sesiones, los combustibles podrían parar el ascenso que experimentan desde hace dos meses. El litro de diésel se ha incrementado un 4,5%, hasta los 0,94 euros, desde finales de enero, según el Boletín Petrolífero de la UE. En ese mismo periodo, la gasolina de 95 octanos ha pasado a costar 1,07 euros, un 1,5% menos debido a la diferente evolución de la materia prima en los mercados internacionales. Fundamentalmente, por la mayor demanda de consumo en comparación con el gasóleo, deprimido tras uno de los inviernos menos fríos de los últimos años.
Los carburantes
La contención de los precios de los carburantes no tiene por qué seguir el mismo camino que marque el del petróleo. Habitualmente, los surtidores tardan entre una y dos semanas en reflejar el comportamiento de la materia prima, por lo que, de cara al próximo fin de semana, los precios se mantendrán como hasta ahora o no seguirían subiendo como lo han hecho en los últimos días en los que sólo un tercio de las estaciones de servicio comercializa gasóleo a menos de 90 céntimos.
De cara al próximo fin de semana, que supone el inicio de las vacaciones para muchos ciudadanos, las calculadoras de los conductores se encuentran pendientes de la cotización del crudo. La caída de ayer vino motivada por la negativa de Irán a acomodar su nivel de producción a la del resto de exportadores mundiales, más proclives a pactar una estabilidad en las extracciones que realizan, que alcanzan los 32,3 millones de barriles diarios al mes. El ministro de Energía iraní, Bijan Zangané, advirtió que su país «podrá cooperar» con el resto de integrantes de la Opep, o socios habituales como Rusia, «cuando hayamos alcanzado los cuatro millones de barriles por día». Hasta en ese momento, insistió Zangané, «deberían dejarnos en paz».
El acuerdo para poner fin al programa de sanciones de EE UU contra Irán ha supuesto una de las herramientas de las que dispone el régimen de Teherán para mejorar su economía. Por ahora, no quieren desaprovechar esta oportunidad, a pesar de que el resto de potencias del ‘oro negro’ ya piensan en una estabilización de la producción para calmar al mercado y dejar de provocar tantos daños a sus presupuestos.