Empeoran las perspectivas de los empresarios
Sólo el 20,3% cree que la marcha de su negocio será favorable después del verano.
J. M. Camarero | Madrid
Son tantas las incertidumbre s que se ciernen sobre la economía que finalmente han hecho mella en las expectativas de los empresarios de cara al futuro. Nada ha podido remediar que la visión de estos profesionales —autónomos, dueños de pymes, o responsables de corporaciones— haya empeorado con respecto a la que tenían a las puertas del verano del año pasado. Porque son menos los que consideran que la coyuntura no mejorará y más los que argumentan que, si cambia el contexto, sería a peor.
Apenas un 20,3% consideran que la marcha de sus negocios será favorable en el tercer trimestre. Aunque se trata del registro más elevado de este año, la cifra supone un descenso con respecto al 21% de encuestados que, hace ahora un año, preveían un buen periodo entre los meses de julio y septiembre, según el INE.
Para el primer trimestre, justo después de conocerse el resultado de las elecciones generales del 20-D, las perspectivas fueron aún peor, porque apenas un 16% de los empresarios confiaban en un inicio de año favorable. Con el paso de los meses, el optimismo mejoró hasta situarse en el 20,1% del total, el mismo porcentaje de un año antes. Al mismo tiempo, es significativo que las opiniones desfavorables sobre expectativas empresariales han vuelto a repuntar, situándose en el 21,4% del total, casi tres puntos por encima de quienes así pensaban entre los pasados meses de abril y junio. El registro es prácticamente el mismo que contabilizó el INE hace un año. Esto es, que no se ha reducido la cifra de empresarios con una visión negativa de la situación futura de sus negocios. En cualquier caso, las cifras distan de hasta el 29% de gestores que, durante el año 2014, tenían esa postura pesimista de cara al futuro.
Otros datos
En cualquier caso, la mayoría de los empresarios consultados siguen apostando por que la situación se mantenga en los límites actuales, de forma «normal». Así lo estiman casi seis de cada diez profesionales, prácticamente el mismo número que hace un 12 meses. Con estas opiniones —a favor, en contra y neutros—, en el saldo entre optimistas y pesimistas pesan más los que mantienen una opinión desfavorable, reflejada en los -1,1 puntos de la estadística oficial, prácticamente el triple de hace un año.
Para comprender estos datos, la falta de un gobierno estable, a la espera de que se formalizaran finalmente las segundas elecciones generales en menos de seis meses, habría sido —en clave interna— fundamental para comprender el hastío empresarial. Y desde el punto de vista exterior, otra votación, la que apostó el 23 de junio por el ‘brexit’ ha servido para rematar cualquier buena expectativa. Si a ello se une la crisis de China, los problemas de EE UU, las frágiles perspectivas de la banca o la paralización de grandes proyectos, está servido un caldo de cultivo para empeorar cualquier previsión.
Los sectores en los que se mantienen mejores perspectivas son construcción y comercio.