Banco Popular se plantea un ajuste que afectaría a uno de cada cinco empleados
En los cuatro últimos años han salido de la entidad cerca de 3.000 trabajadores.
José María Camarero | Madrid
Banco Popular tiene que seguir quitándose peso de encima y previsiblemente acudirá a una fórmula clásica, pero con la que esta y otras entidades han conseguido resultados inminentes: salidas laborales y cierre de oficinas. La situación por la que pasa el banco, acuciado además por un contexto de tipos bajos, puede suponer que hasta un 20% de su plantilla se vea afectada por el ajuste laboral que la firma tendría que realizar durante los próximos meses, antes de que finalice el año.
Si se materializa la medida, que el banco no ha querido ni admitir ni desmentir, se trataría de un recorte de plantilla aún mayor que el que ha llevado acabo desde que en 2011 adquiriera la actividad de Banco Pastor. En los cuatro últimos años han salido de la entidad 3.000 trabajadores, lo que supone una merma del 17%. Ahora, se plantearía recortar entre 2.500 y 3.000 puestos de trabajo de los 15.000 en activo. Aún no hay ningún documento sobre la mesa y ni siquiera los sindicatos de la entidad han sido informados sobre esta última intención de la directiva. De hecho, UGT y CC OO esperan que sea durante la próxima semana —el día 29 presentará sus resultados— cuando el banco les comunique sus previsiones. En su última intervención ante la junta de accionistas, el presidente, Ángel Ron, indicó que seguirían realizando una reducción de gastos «en un entorno desafiante, en la medida en que lo provoquen los cambios tecnológicos».