La CNMV se desmarca del Banco de España en el asunto de Bankia
Dos exdirectivos del organismo aseguran ante el juez que sólo hicieron un control formal.

Julio Segura, a su llegada ayer a la Audiencia Nacional. JAVIER LIZÓN
Efe | Madrid
El expresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Julio Segura y el que fuera su número dos, Fernando Restoy, explicaron ayer que el organismo ejerció un mero control formal en la salida a bolsa de Bankia y no estaba al tanto de los trabajos de supervisión del Banco de España.
Así lo explicó instantes después de la comparecencia de ambos como investigados —antes imputados— el abogado de la acusación que ejerce la Confederación Intersindical de Crédito (CIC), Andrés Herzog, que dijo que tanto Segura como Restoy incidieron en que la CNMV no tiene capacidad de cuestionar unas cuentas auditadas por Deloitte y supervisadas por el Banco de España.
Según Herzog, reconocieron que la relación entre organismos era fluida, aunque «se han desmarcado» del regulador al asegurar que la CNMV se limitó a aprobar un folleto en el que se indicaban todos los riesgos posibles, detallados de una forma muy prudente.
Un mero control formal al que se refirieron Segura y Restoy, señalando en todo momento al folleto, que avalaba la existencia de un colchón de provisiones suficiente, de unos 7.000 millones de euros, cuestionado por los peritos judiciales aportados por el Banco de España.
Los dos exdirectivos de la CNMV, que respondieron durante casi una hora cada uno a las acusaciones populares y a sus abogados, ya que ni el juez Fernando Andreu ni la Fiscalía ni el FROB efecturaon preguntas, dijeron desconocer los correos internos del Banco de España previos a la salida a bolsa.
En alguno de ellos, el inspector José Antonio Casaus cuestionaba la «viabilidad» del grupo BFA-Bankia y la decisión de sacar a bolsa Bankia a sus superiores, entre ellos Pedro González y Pedro Comín, que hoy declararán ante el juzgado central de Instrucción número cuatro también como investigados.
Sobre la veracidad de los estados contables utilizados por Bankia para la salida a bolsa de julio de 2011, Restoy, según fuentes jurídicas, confirmó ante la sala que las cuentas fueron las correctas, y manifestó que existían provisiones genéricas suficientes.
En este sentido, aludió al propio informe aportado a la causa en febrero de 2015 por el FROB en el que se ratificaba la adecuación de los estados financieros empleados por Bankia en el debut bursátil de 2011, y concluía que éstos reflejaban la «imagen fiel» de la entidad.
Sin embargo, Herzogexplicó que ninguno aclaró la diferencia de criterio entre la CNMV y el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (Icac), organismo dependiente del Ministerio de Economía, a la hora de evaluar los trabajos de la firma encargada de la auditoría externa, Deloitte. La auditora fue objeto de una sanción muy grave por infringir el deber de independencia en su labor sobre Bankia, al ofrecer un doble servicio de auditoría y consultoría; el Ministerio de Economía impuso una multa de 12 millones que posteriormente rebajó a 10,4.