Arrecian las críticas al BCE por politizarse en exceso
J. A. Bravo | Madrid
Dos de las principales instituciones de la arquitectura de poder en UE atraviesan uno de los momentos más bajos en su prestigio, al menos de cara a la opinión pública. En este sentido arrecian las críticas contra el Banco Central Europeo (BCE) por politizar en exceso sus decisiones mientras que al Eurogrupo se le reclama desde distintas instancias que se repiense la continuidad del lenguaraz Jeroen Dijsselbloem como presidente.
En lo primero, la organización no gubernamental (ONG) Transparencia Internacional publicó ayer un informe donde concluye que el supervisor bancario europeo se habría extralimitado en sus funciones durante los últimos años, llegando a tomar decisiones de cariz «político» pero sin el «escrutinio adecuado». Y como ejemplo señala que «en el punto más alto de la crisis de Grecia en 2015», limitó «en varias ocasiones» el techo de liquidez de emergencia para sus bancos pero «sin anunciarlo públicamente».