La inflación sin productos energéticos, en su nivel más alto desde 2013
D. Valera | Madrid
Los precios repuntaron en abril tres décimas hasta alcanzar el 2,6% en tasa interanual. Un incremento de la cesta de la compra influido por el encarecimiento del gas y de los paquetes turísticos en un mes en el que se celebró la Semana Santa, según los datos publicados ayer por el INE. Un aumento del IPC que deja en mero espejismo la moderación registrada en marzo, cuando el índice descendió siete décimas.
Sin embargo, el dato más significativo es que la inflación subyacente, la tasa que excluye los productos energéticos (carburantes, electricidad, gas) y los alimentos no elaborados (verduras, frutas…) por ser los más volátiles, marcó su nivel más elevado desde agosto de 2013 al situarse en el 1,2%.
Esto significa que la escalada de precios afecta a la mayoría de los productos. De hecho, casi siete de cada diez elementos de la cesta de la compra elevaron su precio en abril. Hasta ahora, el Gobierno achacaba el significativo incremento de la inflación de 2017 al comportamiento del petróleo. Sin embargo, los datos de abril muestran que el repunte afecta a la mayor parte de rúbricas. En cualquier caso, los productos que más influyeron en el avance del índice general fueron los de ocio y cultura, que elevaron su tasa más de tres puntos y se situó en el 3,4%, debido a la subida de los precios de los paquetes turísticos, frente a la bajada del año pasado (la Semana Santa en 2016 cayó en marzo).