España fue el quinto país de la moneda única que más creció hasta marzo
david valera | madrid
La economía española avanza con paso firme en el comienzo del año. De hecho, la velocidad de crucero registrada en el primer trimestre de 2017 con un incremento del 0,8% (una décima más que el dato del cuarto trimestre de 2016) le permite situarse en los puestos de cabeza de la zona euro. En concreto, España es el quinto país de la moneda única que más creció entre enero y marzo, según los datos publicados ayer por Eurostat. Sólo fue superado por Finlandia (1,6%), Letonia (1,5%), Lituania (1,4%) y Portugal (1%). Sin embargo, se mantuvo otra vez por delante de los pesos pesados de la región como son Alemania (0,6%), Francia (0,3%) o Italia (0,2%). Una circunstancia que se prevé se mantenga así durante todo el ejercicio.
Asimismo, la evolución favorable del PIB español también permitió un incremento por encima de la media de la zona euro (0,5%), que prosigue con su atonía. Esta lenta recuperación -mantiene el mismo ritmo registrado que entre octubre y diciembre de 2016- es una de las causas que también esgrime el BCE para mantener su política de estímulos.
Si se analizan los datos de Eurostat en tasa interanual (variación entre el primer trimestre de 2017 respecto al de 2016) la economía española también se muestra como uno de los motores de la región con un crecimiento del 3%. Una vez más, una cifra muy superior a la media de la zona euro (1,7%) y que permite al Gobierno confiar en que este ejercicio el PIB de España volverá a crecer el doble que Europa.
De hecho, el Gobierno ya ha mejorado hasta el 2,7% la previsión de crecimiento para este año. Una cifra que el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, ha calificado en varias ocasiones de «prudente» y no ha descartado que el incremento final sea alrededor del 3%. Un avance cercano también a la estimación del 2,8% realizada por la CE y que coincide con la proyección del Banco de España.