España pide un cortafuegos de liquidez contra otro caso Popular
Colpisa | Madrid
Grecia era el tema. Otra vez. El Eurogrupo celebrado ayer en Luxemburgo estaba llamado a sellar otro acuerdo con alfileres que supone la enésima patada hacia adelante aprobando la segunda revisión del tercer rescate. Al cambio, unos 8.500 millones de euros, que sumarán a los 31.700 recibidos de un total de 86.000. Sin embargo, un inesperado invitado se coló en la reunión del consejo de ministros de Finanzas del euro: la intervención y venta del Banco Popular al Santander. Una polémica operación que ha vuelto a señalar a España como conejillo de Indias de las instancias comunitarias y que ha supuesto el estreno del pilar de resolución concedido con la Unión Bancaria.
Pese a que la UE insiste en vender su actuación como «una historia de éxito», son muchas las zonas grises que existen en torno a un operación que acabará en los tribunales sin saber aún quién quedará señalado.