El déficit comercial se dispara un 50% hasta mayo
D. Valera | Madrid
España sigue bajo las tradicionales contradicciones de su sector exterior. Por un lado, la aportación al PIB de esta variable se consolida con una contribución estimada de cinco décimas gracias al récord de exportaciones. Sin embargo, la recuperación económica provoca un repunte de las importaciones que supera el ritmo de las ventas. El resultado es un incremento del déficit comercial, que hasta mayo se disparó un 50,7% y alcanzó los 9.829 millones. Esto supone retroceder a niveles de 2015, según el informe publicado por el Ministerio de Economía. Este aumento está muy relacionado con el encarecimiento del petróleo en comparación con el año pasado. De hecho, el déficit energético en los primeros cinco meses de 2017 también se elevó de forma considerable (49%). Así las cosas, las importaciones crecieron hasta mayo un 13,3%, su mayor ritmo desde 2011, debido al tirón de la demanda interna.