Desciende un 2,5% la cuantía media del pago electrónico
Jose M. Camarero | Madrid
A nadie se le escapa que sacar la tarjeta del monedero ya es un gesto tan habitual, o más, como el de buscar billetes en algún bolsillo. La generalización de los pagos electrónicos ha llegado a tal punto que muchos ciudadanos se valen de sus plásticos en el establecimiento más inesperado, donde hasta hace poco no contaban ni con un terminal de pago (TPV). Este verano, el chiringuito es un buen ejemplo de esa realidad. Pero sólo uno, porque en las panaderías, las tiendas de conveniencia, las heladerías y hasta en los transportes públicos ya no se paga en efectivo, por pequeño que sea el importe a abonar. La cuantía media del gasto realizado con los 75 millones de tarjetas en vigor en toda España se redujo un 2,5% en 2016, según el Banco de España. En concreto, durante ese año se contabilizaron 124.406 millones de euros gastados a través de TPV en los comercios, para un total de tres millones de transacciones -cada una de las veces que los titulares pasaron la banda magnética por el terminal-. Es decir, a una media de 40.848 euros. Un año antes, en 2015, se registraron 112.330 millones de euros en compras con tarjeta para 2,6 millones de operaciones de compra. Esto es, un gasto medio de 41.853 euros. Desde 2009, la caída acumulada ha sido del 9%.
A crédito
Las compras realizadas a crédito ya suponen dos tercios del total. No solo se compra cada vez más con tarjeta cualquier tipo de artículo o servicio, en detrimento del efectivo, sino que se hace cada vez con mayor frecuencia a crédito. Esto es, con la acumulación del importe de las compras realizadas durante un periodo —habitualmente un mes— para su posterior cargo en la cuenta asignada, aunque no siempre tiene por qué conllevar el pago de intereses para la entidad.
Hasta el primer trimestre de este año había en circulación 75,85 millones de tarjetas por toda España, un 8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. De todos esos medios de pago activos, 49,9 millones corresponden a la modalidad de crédito, frente a los 25,9 millones restantes, ligados al pago a débito —cargo instantáneo de la compra a la cuenta bancaria—.