Huelga total en El Prat al volver a rechazar la propuesta los vigilantes
Sólo votó el 53% de la plantilla de Eulen y apenas uno de cada cinco aceptaron el plan.
José A. Bravo | data
Desde hoy lunes la imagen de colas superiores a una hora y las protestas de cientos de personas ante el miedo a perder sus vuelos por ello pueden volver a repetirse en los controles de acceso al área de embarque del aeropuerto barcelonés de El Prat. Los vigilantes de Eulen, la compañía concesionaria de este servicio, confirmaron ayer el inicio de una huelga total y de duración indefinida desde las doce de la noche, tras haber rechazado por segunda vez la propuesta de la Generalitat catalana en su papel de mediador en este conflicto laboral que se viene agravando desde principios de mes, justo en el período de mayor tránsito de pasajeros.
A semejanza de la controvertida asamblea que se celebró el jueves pasado —en la que el comité de huelga llegó a presentar cuatro propuestas distintas—, solo votó poco más de la mitad de la plantilla, en concreto el 53% —otras fuentes, sin embargo, elevan el número total de trabajadores a 400, de manera que entonces apenas habrían participado el 47%—. Fueron 187 vigilantes de los 350 que integran la sociedad con la que Eulen se encarga de los arcos de seguridad y los escáneres y la gran mayoría de ellos volvió a rechazar el planteamiento de las autoridades catalanas para resolver el conflicto, que sí había sido aceptado días atrás por la propia compañía: una subida salarial de 200 euros repartida en 12 pagas.
Algo mejor
No obstante, esta vez tuvo más respaldo que hace cuatro días, en la primera votación de la plantilla. Frente a los dos únicos votos que tuvo el jueves (cuando participaron 176 vigilantes), en esta ocasión sumaron hasta 36, aunque en todo caso insuficientes frente a los 150 que optaron por rechazaron la subida de sueldo planteada por la Generalitat al considerarla «insuficiente». Un grupo menor (89 trabajadores), pero aún así mayoritario frente al resto, apoyó entonces la reivindicación que el comité de huelga piensa defender en la mesa de negociación cuando se reabra: un incremento de 250 euros repartido en 15 pagas, cuyo coste para Eulen supera en un 56% lo que se había ofertado. En previsión de este probable rechazo, el comité de crisis decidió el viernes adoptar dos medidas. De un lado, reforzar la presencia de la Guardia Civil en las tareas de control de embarque en El Prat. La otra medida de importancia que tiene previsto adoptar el Gobierno es la imposición de un arbitraje obligatorio para resolver el conflicto, del cual saldría en un plazo aproximado de una semana un laudo de cumplimiento forzoso para ambas partes, Eulen y sus vigilantes.