El Gobierno penalizará el abuso de la temporalidad con más cotización
La ministra de Empleo propone a los agentes sociales reducir el número de contratos a tres.

Álvarez (UGT), Sordo (CC OO), la ministra de Empleo, Báñez, el presidente de Ceoe, Rosell y el de Cepyme, Garamendi. FERNANDO ALVARADO
lucía palacios | madrid
El Gobierno está decidido a luchar contra la elevada temporalidad (en la actualidad, nueve de cada diez nuevos empleos son de carácter eventual) y para ello ha puesto encima de la mesa una serie de medidas encaminadas a incentivar el empleo indefinido, entre las que destacan el encarecimiento del despido para los contratos temporales y cotizaciones más elevadas para aquellas empresas que abusen de este tipo de modalidad. Así se lo comunicó ayer la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, a los sindicatos y la patronal en la reunión que mantuvieron para impulsar el diálogo social y establecer la agenda de trabajo que mantendrán hasta final de año.
La propuesta del Ejecutivo es simplificar las modalidades de contratación y reducirlas de cuatro a tres, de forma que haya un contrato indefinido, uno temporal de indemnización creciente y uno para la formación. En este último quedaría absorbido el actual contrato de prácticas, que desaparecería.
En realidad, no se trata de una propuesta nueva, puesto que la propia ministra reconoció que es la misma que hizo a inicio de legislatura y que nació del acuerdo que el Gobierno del PP alcanzó con Ciudadanos. El partido de Albert Rivera fijó una indemnización a la finalización del contrato temporal que fuera de 12 días el primer año de trabajo, 16 días para el segundo año y a partir del tercero se elevara a 20 días, igualándose de esta forma con la indemnización que ofrece el indefinido. Pero Báñez se lo presentó ayer de manera «formal» a los interlocutores sociales, aunque se mostró «abierta a todas las mejoras». «Favorecer como contrato fundamental el indefinido es un avance para que en el futuro se pueda crear empleo estable», explicó la ministra, que además se comprometió a estudiar la jornada de trabajo en España con carácter general a tiempo completo y a tiempo parcial.
La otra medida estrella que el Gobierno quiere poner en marcha para luchar contra la temporalidad es establecer un sistema de desincentivos para las empresas que recurran en mayor medida a la contratación temporal y la rotación excesiva, mediante el incremento de cotizaciones sociales por desempleo (lo que el documento denomina ‘malus’), a la vez que se establece un nuevo incentivo (‘bonus’) en las cotizaciones de aquellas empresas que tengan un porcentaje mayor de contratos indefinidos.
El presidente de la Ceoe, Juan Rosell, vio con buenos ojos la posibilidad de que haya una simplificación de contratos, una tendencia que -explicó- se está dando en Europa, en países como Francia, Italia o Alemania.
Tras la reunión, los sindicatos mostraron su «valoración positiva», fundamentalmente en lo que concierne a limitar la contratación temporal y favorecer la indefinida.