El Gobierno elevará el déficit de 2018 ante la falta de Presupuestos
La negativa del PNV a apoyar las cuentas públicas por la situación en Cataluña lo complican.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. CHEMA MOYA
D. Valera | Madrid
La incapacidad del Gobierno de aprobar los Presupuestos de 2018 —se prorrogarán las cuentas públicas de 2017 tendrá una— consecuencia inmediata: un aumento del objetivo de déficit del 2,2% fijado para 2018. Esa será una de las principales novedades que incluirá el plan presupuestario que el Ejecutivo enviará a Bruselas el próximo lunes (aunque la fecha límite sería mañana 15 de octubre), según confirmaron fuentes de Hacienda. El motivo que argumentan desde el departamento que dirige Cristóbal Montoro es que la falta de unas cuentas públicas para el próximo curso les impide tomar las medidas adicionales necesarias para cumplir con la senda de reducción establecida con la Comisión Europea.
De esta forma a España parece que se le volverá a atragantar la senda de consolidación fiscal pactada con Bruselas, que ya fue flexibilizada tras el periodo de inestabilidad política que conllevó dos elecciones generales en apenas seis meses. En esta ocasión, el origen del desfase está en la falta de respaldo parlamentario del Ejecutivo para sacar adelante los Presupuestos de 2018 tras la negativa del PNV a apoyarlos por la situación en Cataluña. Sin la suma de los nacionalistas vascos el Gobierno no puede repetir la mayoría con la que sacó adelante las cuentas el pasado ejercicio y en la que también estuvieron Ciudadanos, Coalición Canaria y Nueva Canarias. Por tanto, a partir del 1 de enero se prorrogarán de forma automática los Presupuestos de 2017, que están pensados para un déficit del 3,1% (el previsto para este año).
La incógnita se encuentra en saber cuánto elevará el déficit de 2018 Hacienda. Sin nuevos Presupuestos la reducción del déficit dependerá únicamente de la evolución de la economía.
A menor velocidad
Es decir, si la recaudación tributaria crece con la intensidad de este ejercicio (la previsión es de un alza del 8%) y los gastos se contienen el desfase caerá, aunque no lo suficiente para lograr ese 2,2% fijado en la última revisión. Sin embargo, todo apunta a que la velocidad de crucero de la economía española perderá fuerza el próximo año. La previsión actual es de un alza del 2,6%, lo que ya supone casi medio punto menos que el crecimiento de este año. Pero la situación amenaza con ser todavía peor. Y es que el conflicto independentista de Cataluña moderará aun más el crecimiento del próximo año, según confirmó ayers el propio ministro de Economía, Luis de Guindos. Esta ralentización tendrá sin duda consecuencias en la evolución de la recaudación impositiva y, por tanto, complicará la reducción del déficit.