El ‘número dos’ de Abengoa defiende la normalidad en la compañía
El ex consejero delegado Sánchez Ortega dejó la empresa por cuestiones personales.

Fornieles, Velarde, Gracia, Sánchez Ortega y Benjumea en la sala de vistas. FERNANDO VILLAR
efe | madrid
El ex consejero delegado de Abengoa Manuel Sánchez Ortega defendió ayer en la Audiencia Nacional su gestión en la compañía, la cual se encontraba «en absoluta normalidad» cuando cesó, con un volumen de contratación y ventas en crecimiento y la deuda en sus niveles «más bajos».
A preguntas del fiscal José Perals, que pide para él cuatro años y tres meses de prisión por presunta administración desleal, Sánchez Ortega aseguró que su marcha se debió a cuestiones personales, y dijo que el contrato por el que accedió a la indemnización de 4,5 millones no incluía «ni una sola cláusula a su favor», sino «en beneficio de la compañía».
Preguntado acerca de la situación de la firma, negó que la multinacional «duplicase o tuviera deuda oculta» como alertó la agencia de calificación Fitch en una nota emitida en noviembre de 2014 y que provocó una caída cercana al 40% de su valor en bolsa. Al respecto, Sánchez Ortega matizó que si bien esto causó «un daño tremendo» a Abengoa, su cotización «vuelve a subir» en marzo de 2015, apenas un mes antes de que comunicara su marcha voluntaria.
La declaración del ex consejero delegado, que alegó que conservó sus acciones y bonos por valor de 6,5 millones al confiar en Abengoa, continuará hoy, con el turno de las acusaciones particulares y de las defensas.