Documento «obligatorio»
El LEI «será obligatorio» y, además, las empresas de servicios de inversión y las entidades de crédito deberán exigírselo a sus clientes «antes de ejecutar las operaciones». Esto es, aunque algunas personas jurídicas que operan en Bolsa se hagan las remolonas, desde el 3 de enero dejarán de poder hacerlo si no tienen su código.
Pese a tan grave amenaza, no son muchas las que lo tienen ya. Según estimaciones de la AEB ni siquiera llegarían a 65.000 sobre un universo de algo más de 300.000 que operan en los mercados en España