Los notarios son clave en la lucha contra el blanqueo y fraude fiscal
Tienen la segunda mayor base de datos de España para rastrear las sociedades fantasma.
lucía palacios | madrid
Curiosamente, una de las armas más potentes en la lucha contra el delincuente de ‘guante blanco’ no está en manos de la Policía, sino de los notarios. Y aunque en un principio pueda resultar algo insólito, tiene su razón de ser: nadie, excepto la Agencia Tributaria, cuenta con más volumen de información que este colectivo, pues ellos registran cada operación que realizan. Y por sus manos pasa casi todo, infinidad de transacciones, algunas de las cuales… puede terminar en un juzgado.
De esta manera, los notarios se han convertido en aliados imprescindibles del Estado en su lucha contra el blanqueo de capitales y fraude fiscal. Y lo hacen a través del Órgano Centralizado de Prevención del Blanqueo de Capitales, que depende del Consejo General del Notariado pero que tiene una total y absoluta autonomía.
Creado por orden ministerial en 2005, cuenta con dos potentes herramientas informáticas (el Índice Único Informatizado y la Base de Datos de Titular Real) para identificar a los auténticos propietarios de las empresas y rastrear la constitución de sociedades fantasma y testaferros, en ocasiones siguiendo casi en tiempo real las operaciones de lavado de dinero.
Y esto es posible gracias a que desde 2004 los cerca de 2.800 notarios graban de forma estructurada los detalles de cada escritura que firman, más de 390 tipos de actos o negocios jurídicos codificados: poderes, préstamos hipotecarios, compraventas de inmuebles, constitución de sociedades… Unos datos que vuelcan cada 15 días a un servidor encriptado y confidencial: el Índice Único Informatizado.
En 2012 el notariado decidió abrir un segundo registro informático: la Base de Datos de Titular Real, que permite conocer de forma casi instantánea quién es el dueño efectivo de una empresa.
Las notarías no solo graban los datos, sino que a su vez informan de las operaciones extrañas.