Abanca consolida su posición en el mercado y gana 367 millones, un 10% más que en 2016
dl | león
Abanca obtuvo en 2017 un resultado neto de 367 millones de euros, un 10,0% más que en el ejercicio anterior. La actividad del banco en el pasado año se tradujo en una mejora consistente y significativa de los principales indicadores en materia de rentabilidad, calidad del riesgo, solvencia, liquidez y dinamismo comercial, lo que le permite cumplir los objetivos estratégicos que se había fijado para el trienio 2014-2017. El avance de la entidad en su modelo de negocio digital se traduce en un aumento del 39,1% en el número de interacciones digitales mensuales.
El resultado registrado en 2017 se ha apoyado en el empuje de los ingresos recurrentes, con un margen básico que ha crecido un 17,6% y en la reducción de activos improductivos, cuyo peso es sólo el 2,2% del balance. Con un elevado nivel de capitalización, Abanca afronta desde una posición de solidez las oportunidades que puedan surgir en el sector en los próximos ejercicios.
Abanca ha acreditado en 2017 una sólida capacidad de generación de rentabilidad. Las líneas fundamentales de su cuenta de resultados muestran una evolución positiva. El margen de intereses aumenta un 19,8%. Su crecimiento tiene su origen fundamental, de acuerdo con el posicionamiento estratégico de la entidad, en la actividad con clientes minoristas, cuyo aporte es cada vez mayor a la cuenta de resultados.
Los ingresos por prestación de servicios avanzan un 11,8%, impulsados por la venta de productos de valor añadido. Los ingresos por comercialización de fondos, planes y seguros crecen un 20,5%, mientras que los correspondientes a servicios de cobros y pagos lo hacen en un 15,7%. Como resultado, el margen básico, que expresa la capacidad de la entidad para generar ingresos recurrentes, mejora un 17,6%.
Estas cifras se han visto acompañadas por el positivo avance de la eficiencia, cuyo ratio ha registrado una mejora del 13,1%, y evoluciona acompasada con la productividad: el volumen de negocio minorista por empleado se sitúa ya en 15,8 millones de euros.