El consumo y la inversión son los motores de la economía española
Permitieron un avance del sistema económico del 3,1% a lo largo del pasado año.
d. valera | madrid
El consumo y la inversión fueron el motor de la economía española durante 2017. Es decir, la demanda interna volvió a ser el pilar sobre el que el PIB creció un 3,1% y logró encadenar así tres ejercicios consecutivos con avances superiores al 3%. Eso sí, el dato del pasado curso supone una moderación de dos décimas respecto a la velocidad de crucero de 2016. En cualquier caso, el incremento permitió que el PIB a precios corrientes se sitúe en el máximo histórico de 1,163 billones de euros, según datos de contabilidad nacional del cuarto trimestre publicados este jueves por el INE. De esta forma se ha recuperado el nivel previo a la crisis, como destacó el Gobierno al valorar la marcha de la economía, aunque en términos reales (sin tener en cuenta la inflación) todavía no ha vuelto a niveles anteriores a 2008.
Con este avance España se mantiene a la cabeza del crecimiento en la UE y supera obstáculos de envergadura como la inestabilidad en Cataluña. Sin embargo, los datos también ponen de manifiesto cierta ralentización de gran parte de las variables macroeconómicas al final del año. De hecho, el avance del PIB en el último trimestre de 2017 fue del 0,7%, la misma cifra que en los tres meses anteriores, pero inferior a la del primer semestre del curso. Pese a todo, la secretaria de Estado de Economía, Irene Garrido, resaltó el «dinamismo» y el crecimiento «equilibrado» que supone una aportación positiva de la demanda interna (2,8 puntos porcentuales) y del sector exterior (0,3 puntos).
Una vez más el consumo fue clave para el crecimiento de la economía. De hecho, este índice se aceleró en el cuarto trimestre al 2,5% interanual frente al 2,1% del trimestre anterior. Un avance propiciado por el repunte del gasto de las familias en la campaña de Navidad. Asimismo, el consumo de las administraciones públicas también mejoró un punto hasta el 2,4%. La otra palanca que ayudó al avance del PIB fue la formación bruta de capital fijo, es decir, la inversión. En concreto, esta variable registró un crecimiento del 5,6% entre octubre y diciembre. La noticia más negativa la protagonizó el sector exterior. Y es que el ritmo de crecimiento de las exportaciones al final del año se moderó 1,2 puntos pasando del 5,6% al 4,4% a pesar de haber acabado el ejercicio en cifras de récord. Por su parte, las importaciones también se desaceleraron siete décimas, del 5,9% al 5,2%
Medio millón de empleos
Los datos también muestran que el empleo, en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, moderó su crecimiento en el cuarto trimestre al pasar del 0,8% al 0,5%. En términos interanuales, el empleo presenta una tasa del 2,9%. Esta evolución supone un incremento neto de aproximadamente 506.000 empleos equivalentes a tiempo completo en un año. Los datos de contabilidad nacional señalan que la remuneración de los asalariados se incrementó un 3,5%.