Economía ■ Informe financiero
El FMI alerta de otra crisis mundial por el endeudamiento
España, uno de los países más vulnerables por la debilidad de su economía y deuda pública .
El elevado endeudamiento vuelve a amenazar a la economía mundial y podría provocar una recaída de la crisis. Esa es la advertencia que lanzó ayer el FMI en su informe sobre la situación financiera. El organismo que dirige Christine Lagarde señaló que si se produjera una aceleración de la subida de tipos de interés por parte de los bancos centrales eso crearía graves dificultades para la financiación pública ante los problemas de los países para reducir sus números rojos. Pero el aviso también va dirigido a las empresas, que reciben créditos a tipos muy bajos gracias a la política monetaria acomodaticia y se verían en dificultades en un escenario de repunte del precio del dinero. El Fondo Monetario señala que en las economías avanzadas la inflación podría subir más rápido de lo previsto actualmente empujada por la significativa expansión fiscal (rebaja de impuestos) aprobada por EEUU. El organismo indica que los bancos centrales podrían responder a ese alza de los precios «con más firmeza de lo que se espera». Es decir, elevando los tipos de interés de forma más rápida de lo previsto. Un escenario que, según el FMI, «podría producir una fuerte constricción de las condiciones financieras». Unas dificultades que el informe explica se contagiarían a los mercados y serían capaces de «trastocar repentinamente las primas de riesgo y provocar una revaloración de los activos tóxicos». Es decir, una vuelta a la crisis de deuda como ocurrió en 2012 o 2013. Para rebajar esta amenaza, la institución pide a los inversionistas y a las autoridades que se mantengan atentos a los «riesgos vinculados al alza de las tasas de interés y al aumento de la volatilidad». Por su parte, considera necesario que los bancos centrales «normalicen la política monetaria de manera gradual». Es decir, llevar a cabo subidas de tipos con moderación. Hay que tener en cuenta que la Reserva Federal estadounidense ya ha aprobado seis subidas desde finales de 2015, la última en marzo al dejar los tipos entre el 1,5% y el 1,75%. Sin embargo, el BCE mantiene el 0% y descarta subidas a corto plazo.
Es evidente que los países más endeudados son los más vulnerables a unas turbulencias de este tipo. Y eso no deja en buen lugar a España. De hecho, es el país en el que más aumentó el pasivo desde 2012 de entre las grandes economías. Así, la deuda pública en ese ejercicio se situó en el 85,7% del PIB y cerró 2017 en el 98,4%. Esto supone un incremento de 12,7 puntos porcentuales de PIB. Un alza muy superior al registrado en ese periodo por Francia (6,3 puntos), Italia (2,5 puntos) o Reino Unido (4,3 puntos). Y por supuesto a años luz de Alemania, que consiguió reducir su deuda en 15,7 puntos y la previsión es situarla en 2018 por debajo del 60% que marca el pacto de estabilidad de la UE.
El FMI no cree que España cumpla la senda de consolidación fiscal pactada con la Comisión Europea en los próximos años. En concreto, estima que el país incumplirá el objetivo de déficit tanto de 2018 como de 2019