El Banco Central Europeo estudia retirar el programa de estímulos
El Consejo de Gobierno, el primero con Luis de Guindos, lo decidirá la próxima semana.
david valera | madrid
La política de estímulos del Banco Central Europeo (BCE) puede estar cerca de acabar. De hecho, el consejo de gobierno de la entidad que se celebrará la próxima semana -el primero en el que participará Luis de Guindos como vicepresidente- debatirá la posibilidad de poner fin a su programa de compra de deuda (el denominado ‘quantitative easing’) iniciado en 2015.
Una retirada que, en caso de acordarse, sería de forma gradual para no provocar una reacción violenta de los mercados. Así lo adelantó este miércoles el economista jefe del eurobanco, Peter Praet, en un acto en Berlín al recordar que la inflación en la zona euro cada vez se acerca más al objetivo del 2%.
Hasta ahora, el mensaje oficial del presidente del BCE, Mario Draghi, había sido el de mantener estos estímulos «el tiempo que fuera necesario». Una posición prudente que ha sido criticada por Alemania, partidaria de poner fin cuanto antes a estas compras y volver a una política convencional.
El aumento de la inflación, provocado en gran parte por el encarecimiento del petróleo, ha acelerado el debate y puede provocar un punto de inflexión. En concreto, los precios en la zona euro se situaron en el 1,9% en mayo, frente al 1,2% del mes anterior. Un alza provocado por el mayor coste de la energía. La duda que deberá resolver el BCE es si ese incremento de los precios es coyuntural por el aumento del petróleo o se estabilizará en esa frontera cercana al 2% a pesar de una moderación del crudo, algo que decantaría la balanza a favor de concluir con los estímulos.
Así, el economista jefe del BCE admitió que el consejo de gobierno d el próximo día 14 «tendrá que evaluar si el progreso hasta el momento ha sido suficiente para justificar una retirada gradual de las compras». Asimismo, Praet también señaló que existen otros indicadores que deben estudiarse para tomar una decisión. Entre ellos señaló la fortaleza de la economía de la zona euro y su traslado «cada vez mayor» a los sueldos. En este sentido, el economista jefe del eurobanco resaltó que la revalorización salarial media pactada alcanzó el 1,9% en el primer trimestre del año, superior al 1,6% del cuarto trimestre de 2017.
Presión de Alemania
El presidente del Bundesbank alemán, Jens Weidmann, no tardó en elevar ayer la presión sobre el BCE al considerar «plausibles» las expectativas de los mercados sobre la decisión de que el organismo emisor dé por terminado su programa de compras «antes de que acabe 2018». Una postura que Weidmann, representante de la ortodoxia económica, ha sostenido desde hace tiempo.