Los vuelos y pasajeros afectados por las huelgas se disparan un 40%
En la UE los damnificados se multiplican por 14 y las posibles indemnizaciones llegarían a 1.700 millones.
Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas en la capital de España. FERNANDO VILLAR
j. a. bravo | madrid
Este 2018 es ya un ‘annus horribilis’ para el tráfico aéreo en la Unión Europea desde el punto de vista de los perjuicios causados a los viajeros por los retrasos y cancelaciones de vuelos. Y España, uno de los principales destinos turísticos -el segundo del mundo en llegadas (solo por detrás de Francia) e ingresos (el primero es EE UU)-, lo está acusando de manera especial.
La alerta la daba el viernes el primer ejecutivo de uno de los grandes grupos aéreos del continente. Willie Walsh, consejero delegado de IAG -que engloba a Iberia, Vueling y British Airways-, afirmaba que las huelgas en el sector «están teniendo impacto negativo significativo en la economía y el turismo en España». Se refería de forma especial a los paros de los controladores aéreos franceses, que se han incrementado un 300% respecto a todo 2017.
IAG, junto a Ryanair, Easyjet y Wizz Air -los principales operadores aéreos de bajo coste (‘low cost’) de Europa-, denunció por ello a Francia ante la Comisión Europea (CE) a finales de julio, al estimar que «ha infringido los derechos de libre circulación» en la UE. El motivo: que las autoridades galas han prohibido sobrevolar su territorio durante esas huelgas, lo que ha encarecido los costes de carburante de las aerolíneas al tener que dar rodeos importantes en sus desplazamientos hacia el sur del continente y el Mediterráneo.
El propio Senado francés ha reconocido la responsabilidad del país en uno de cada tres vuelos retrasados en Europa (el 33%), al tiempo que ha reclamado que el derecho de huelga sea «compatibilizado con la obligación de prestar un servicio público». Es lo mismo que reclaman las aerolíneas que, cansadas ya de sufrir «retrasos y disrupciones significativas», piden incluso que Francia sea condenada por el Tribunal de Justicia de la UE a compensarles.
Según Eurocontrol, el organismo que supervisa el uso de los cielos en la UE, de enero a junio más de 16.000 vuelos han sufrido demoras por paros de los controladores, «afectando a más de dos millones de pasajeros». Desde 2005 ha habido más de 370 huelgas en el continente, lo que equivale a un mes seguido de paros.
No son los únicos que se han quejado de las protestas de los controladores -en Barcelona también amenazaban con parar este año, aunque finalmente llegaron a un acuerdo a cambio de aumentar la plantilla-, pues la propia patronal internacional del transporte aéreo ha hecho oír su voz. El consejero delegado de la IATA, Alexandre de Juniac, reclamó el 20 de julio a la CE y los Estados de la UE que modernizaran las infraestructuras para la gestión del tráfico aéreo con las tasas millonarias que «ya pagan las aerolíneas».
Claro que eso casi es una gota en el océano de más de 1.700 millones de euros que podrían reclamarse este año en la UE por retrasos y cancelaciones, que han afectado ya a más de 46.000 vuelos. En total, han sido 164,8 millones de pasajeros perjudicados, 2,9 veces más que en todo 2017 y hasta 14 veces por encima del dato registrado durante 2016.
En España, según los datos de AirHelp, las compensaciones a las que tendrían derecho los viajeros por esos motivos en lo que llevamos de 2018 ascienden a 319,5 millones, un 27% más que durante el conjunto de 2017. La cifra de afectados supera el millón (1,04), casi un 40% más.