Gobierno y sindicatos ultiman sus cambios en la reforma laboral
Con la ausencia de la patronal, CC OO anuncia un «acuerdo» en la prevalencia del convenio del sector.
lucía palacios | madrid
La ‘contrarreforma’ laboral avanza a buen ritmo, pero será complicado que vea la luz antes de que termine el año, pese a anunciarlo en varias ocasiones la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. Es la conclusión del cruce de declaraciones y comunicados a lo largo de ayer en relación a un posible preacuerdo entre Gobierno y sindicatos para derogar aspectos centrales de esa polémica normativa aprobada por el PP en 2012. Y todo ello con la aparente oposición de Ceoe y Cepyme, por «no» ser consultadas antes.
Fue CC OO el primero que lanzó la noticia. «Hemos llegado a un acuerdo importante en la mesa de diálogo social sobre materias que suponen revertir la reforma laboral en aspectos fundamentales, y que van a tener un efecto positivo e inmediato en la recuperación de derechos de los trabajadores», anunció en rueda de prensa su secretaria de Acción Sindical, Mari Cruz Vicente, que precisó que «no se había sumado» la patronal. Según detalló, el pacto comprendía la recuperación de la ultraactividad, la prevalencia del convenio de sector sobre el de empresa, la limitación a la subcontratación con la obligatoriedad de que las empresas auxiliares adopten el convenio sectorial y la recuperación del subsidio para mayores de 52 años.
Este anuncio contrastaba con las palabras que un par de horas antes había pronunciado Valerio, señalando que las negociaciones para retocar la reforma laboral están «bastante avanzadas», aunque reconoció que «más con el acuerdo de sindicatos que de empresarios». No habló de «acuerdo» o «preacuerdo», ni tampoco dio por hecho la ruptura de las negociaciones con los empresarios, contrarios a adoptar algunos de esos cambios, principalmente los relativos a la recuperación de la ultraactividad y la prevalencia del convenio del sector sobre el de empresa. Después su propio Ministerio se limitaba a asegurar que «la mesa de diálogo social sigue trabajando».
En esa línea se manifestó UGT. «La negociación avanza pero sigue sin cerrarse», puntualizó, aunque sí reclamó al Gobierno «pasar de las palabras a los hechos» e insistió al respecto en que «legisle a golpe de BOE si es necesario».
El cuarto en discordia fue la Ceoe, que en otro comunicado mostró su «sorpresa, indignación y preocupación» ante el anuncio de CC OO, que interpreta como una «ruptura unilateral del diálogo social por parte de Gobierno y sindicatos» pese a existir «una supuesta mesa de negociación abierta sobre esta materia».