La oposición de PP y Cs a la tasa Google del Gobierno debilita su futuro
e. martínez | madrid
Tras la convocatoria de elecciones generales, finaliza la tramitación en el Congreso de los dos nuevos impuestos propuestos por el Gobierno de Sánchez: el de determinados servicios digitales (tasa Google) y el de transacciones financieras (tasa Tobin). El digital entra en una fase de letargo de la que no se puede prever si despertará, ya que los grupos parlamentarios del PP y Ciudadanos se han opuesto al impuesto.
En el caso del PP por la forma, aunque no en el fondo. El gabinete del exministro Cristóbal Montoro propuso un gravamen a las tecnológicas muy similar al de la ministra María Jesús Montero, pero en estos momentos están en desacuerdo con la propuesta socialista porque genera «falta de competitividad» para las pymes españolas, como ha lamentado el ponente del PP durante la jornada ‘Marco Tributario del Sector Digital’ organizada por la patronal tecnológica DigitalES.
Aunque el texto del proyecto de ley de la tasa Google excluye a las empresas que facturen menos de 3 millones de euros en España y 750 millones a nivel global, Jaime de Olano, portavoz en la Comisión de Hacienda en el Congreso del PP, explica que la propuesta de Montero «no va en consonancia con la de la UE», además de que «lo más conveniente» sería hacerlo en el marco de la OCDE, con más consenso.
Ciudadanos va un paso más allá que el PP en su oposición. Su portavoz en la Comisión de Hacienda en el Congreso, Francisco de la Torre, opina que crear en España nuestra propia norma perjudicaría la competitividad de las empresas nacionales. «No vamos a proponer una tasa de este estilo en nuestro programa electoral», adelanta De la Torre.