La riqueza de las familias cayó un 3% durante el año pasado
Sigue por encima de los niveles precrisis y la deuda de empresas y hogares bajó casi un 6% en 2018.
edurne martínez | madrid
Se confirma la tendencia de desendeudamiento de las empresas y las familias, aunque los niveles siguen muy altos. Las Cuentas Financieras publicadas ayer por el Banco de España (BdE) revelan que el total de la deuda consolidada de hogares, empresas e instituciones sin ánimo de lucro al cierre de 2018 asciende a 1,16 billones de euros, lo que se corresponde con el 133,4% del PIB español. Esta altísima cifra es aún así un 5,7% más baja de la ratio registrada al cierre de 2017.
Concretamente, el endeudamiento de las sociedades no financieras representó el 74,5% del PIB y la de los hogares, el 58,9%. Con ello, la riqueza de las familias cayó un 2,9% al terminar 2018 hasta los 1,37 billones de euros, según las cuentas del BdE. Como se halla deduciendo los pasivos de los activos financieros totales, es importante saber que estos últimos representaron el 113,4% del PIB, 7,6 puntos menos que un año antes.
Aunque sigue estando por encima de los niveles precrisis (en el primer semestre de 2007 solo rozaba el billón de euros), en el cuarto trimestre del año pasado bajó respecto a meses anteriores. Eso sí, los datos revelan que el aumento del patrimonio va de la mano con el desapalancamiento de la economía. El grueso de los activos financieros de los hogares sigue estando en el efectivo y los depósitos (41% del total, casi un 2% más que un año antes). En segundo lugar, las participaciones en el capital (cae un 2,3%), seguido de seguros y fondos de pensiones, para terminar por las participaciones en fondos de inversión, que solo suponen el 14%.
Este es un importante paso atrás, ya que el volumen total de participaciones de las familias en fondos cayeron más de 23.000 millones de euros, el mayor ritmo desde la caída de Lehman Brothers en plena crisis económica. La inversión en fondos rozaba los 305.500 millones al cierre de 2018, según las cifras del Banco de España, lo que supone el 14% de la riqueza financiera total.
En números, el saldo de activos financieros de las familias llegó a los 2,1 billones de euros, un 1,6% menos que un año antes. La disminución se precipitó en el último trimestre del año, ya que hasta septiembre aún subía un 1% interanual y la riqueza financiera rozaba los 1,38 billones. El recorte se debió en parte a una mala evolución de los mercados de valores a final del año que supuso un recorte del valor de los activos y salidas masivas de dinero en fondos. Así, el informe explica que se acumularon pérdidas por valor de 57.000 millones de euros por el desplome de la renta variable tras haber acumulado una adquisición neta de 22.000 millones en activos. Por ello, en relación al PIB los activos financieros totales llegaron al 178%, 9,3 puntos menos.
Así, el flujo neto de financiación recibida por las empresas y hogares fue de 8.200 millones de euros durante 2018, solo un 0,3% más que un año antes.