El crudo, en máximos, amenaza con restar 5.000 M€ a la economía
Los surtidores no dan ni un minuto de respiro en la vuelta al trabajo tras la Semana Santa .

Extracción de crudo en el campo petrolero de Rmelan, en Siria. MURTAJA LATEEF
JOSÉ M. CAMARERO | MADRID
Los surtidores no han dado ni un minuto de respiro en la vuelta al trabajo tras la Semana Santa a los conductores que han comprobado cómo era más caro llenar sus depósitos estas vacaciones. Porque los combustibles seguirán incrementando sus precios en los próximos días cuando vayan trasladando la revalorización experimentada por la cotización del petróleo en los mercados internacionales durante las últimas sesiones, incluida la de ayer, cuando el barril de Brent se situó en un nuevo máximo anual: cerró la sesión en los 74,5 dólares, una referencia que no veía desde noviembre de 2018.
El alza representa una de las más relevantes que ha experimentado el crudo en un periodo tan corto de tiempo. En apenas cuatro meses, el coste del petróleo ha repuntado casi un 40%, desde los apenas 53 dólares en los que cotizaba hace medio año. Ayer subió un 3%.
UN PRODUCTO MUY SENSIBLE
La volatilidad representa una de las características propias de esta materia prima, extremadamente sensible a cualquier contingencia política, territorial o económica. En esta ocasión, la subida del crudo se ha visto afectada por la posible decisión de Estados Unidos de aplicar sanciones a los países que importan ‘oro negro’ a Irán, uno de los grandes enemigos del presidente, Donald Trump. Si así lo hace, retiraría la exención de la que gozan varios países para comprar crudo al país de Oriente Medio, una de las potencias mundiales petrolíferas.
Si disminuye la oferta disponible de esta materia prima, se incrementa el precio, y lo hace de forma tan rápida como se extienden los rumores acerca de decisiones como la que podría tomar el secretario de Estado norteamericano, Michael Pompeo. Afectaría a China, Grecia, India, Italia, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Turquía, los territorios que disfrutan de ese beneficio, que expira el 2 de mayo.
La tensión que en la que viven los mercados ha trasladado la posibilidad de las nuevas restricciones a la cotización del petróleo, que no ha parado de subir en los cuatro últimos meses.
Aún se encuentra distanciado de la cota que registró el pasado mes de septiembre, cuando se situó por encima de los 80 dólares por barril, el precio más elevado desde mediados del año 2015.
Si la cotización se situase en el entorno de los 75 dólares de forma sostenida, esta realidad también tendrá efectos sobre la economía española, una de las más dependientes del crudo por las importaciones que debe realizar. En concreto, las casas de análisis calculan que con el Brent moviéndose en esas referencias, costaría más de 5.000 millones de euros a España, una cuantía que iría a parar a favor de los países productores.