El Santander espera mantener sus retos de negocio pese a los daños del ‘brexit’
J. m. camarero | madrid
El Banco Santander ha indicado a los analistas que mantiene sus objetivos de negocio a medio plazo, anunciados en el último Investors Day de abril, a pesar de que haya reconocido un deterioro de su actividad en Reino Unido por un valor de 1.500 millones de euros, que impactarán directamente en la cuenta de resultados del grupo del tercer trimestre. La entidad espera mantener su ratio de solvencia (CET1) entre el 11% y el 12%; un retorno sobre el capital de entre el 13% y el 15%; el de eficiencia de hasta el 45%; y, de cara a los accionistas, una distribución de dividendos de hasta el 50% sobre el beneficio generado cada año. La presidenta del grupo, Ana Botín, ha insistido en que Reino Unido sigue siendo clave para el grupo y prueba de ello es que están invirtiendo «significativamente» para mejorar su posición y atender «aun mejor» a los clientes. El consejo de administración ha autorizado el pago del dividendo de 0,10 euros por título el 1 de noviembre. Queda pendiente otro abono posterior, que puede ser en efectivo o en acciones.
Santander ha reconocido el deterioro generado en el mercado británico por el impacto de la nueva regulación, que obliga a separar la banca minorista de la de inversión; por la incertidumbre creciente del ‘brexit’ y por la elevada competencia en el sector.
Apesar del ajuste, el mercado no ha castigado las acciones del Santander en la Bolsa. De hecho, este miércoles cerraron con un alza del 0,4% hasta los 3,64 euros. Barclays anticipa ahora un potencial de hasta el 30% tras el ajuste anunciado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Para Antonio Sales, analista de XTB, este movimiento le sirve al banco «para cubrirse con un margen que ya has contabilizado y comunicado al mercado». Se trata de un movimiento «muy rentable de cara a los inversores» al admitir una realidad que, de cara al futuro, puede ser aún peor.