España suspende en digitalización empresarial y va a la cola de la UE
El gasto en tecnologías de la información y la comunicación cayó un 25% en 2019, usa muy poco las ciencias vanguardistas y la cifra de empleados especialistas está ya en mínimos

Imagen de un congreso de dispositivos móviles y economía digital. ENRIC FONTCUBERTA
«Profundamente deficitaria y decepcionante». Son los calificativos gruesos que UGT emplea en su último informe sobre la digitalización de las empresas españolas para encender las alarmas sobre un problema que otras organizaciones venían advirtiendo hace tiempo. La Ceoe, que reclama un acuerdo nacional en esta materia supervisado por el Parlamento, ha elaborado un Plan Digital para el próximo lustro con el que crear 250.000 empleos nuevos y elevar un 3,2% el Producto Interior Bruto del año 2025.
Pero para ello hay que reforzar las bases actuales e incrementar las inversiones. El gasto empresarial en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) se desplomó un 25% en 2019 -retrocediendo a niveles de 2015-, con 3.204 millones de euros y una caída de 1.100 millones en solo un año, según el INE. Esa «falta de decisión» del tejido empresarial español para secundar la transformación digital, critican desde UGT, se acusa en la confusión de parte de ellas al priorizar objetivos. Por ejemplo, la cifra de compañías con presencia en redes sociales triplica a las que venden por internet, «lo que denota poca preparación y sensibilización para comprender este proceso de disrupción». Eurostat, la agencia estadística europea, arroja otro dato revelador: de los 28 países que formaban la UE en 2019 (Reino Unido incluido), España ocupaba el puesto 22 en empresas con alto nivel de intensidad digital (solo el 13%), en el furgón de cola de la Europa comunitaria. Y en el ranking negativo de las compañías con baja intensidad, subía hasta el quinto puesto (detrás de Estonia, Croacia, Hungría y Lituania), con el 57% de su ámbito empresarial en esa lista negra.
Pero la relación de problemas continua, pues las tecnologías vanguardistas tiene una presencia «casi testimonial» -critica UGT- entre el tejido productivo español. Solo el 42,5% de las empresas medianas utilizan la nube digital en su trabajo (‘cloud computing’) -frente al 62,1% en las grandes-, el 24,4% de las pequeñas y tan solo una de cada diez en las microempresas, aquellas con menos de diez empleados o que facturan por debajo de los dos millones de euros anuales.
El problema es que España es aún, básicamente, un país de tejido empresarial micro.