Diario de León

El Gobierno suspende las actividades del Banco de Montevideo, cuyos principales accionistas están fugados

Uruguay cierra los bancos para evitar la fuga de los depósitos

El gobierno uruguayo dispuso oficialmente ayer un feriado bancario por todo el día, razón por la cual no hubo operaciones bancarias. La not

Publicado por
Carlos Castillo - MOTEVIDEO.
León

Creado:

Actualizado:

El anuncio oficial del gobierno uruguayo establece: «Visto: que el Banco Central informa la suspensión de actividades de los bancos de Montevideo y Caja Obrera, en atención al incumplimiento de la normativa vigente; considerando la conveniencia de declarar un feriado bancario el día 30 de julio del 2002, a los efectos de instrumentar las medidas pertinentes; Atento: a lo expuesto precedentemente, el presidente de la República decreta: 1) Declárase feriado bancario el día 30 de julio de 2002. El presente decreto entrará en vigencia a partir de su aprobación. La medida cobra vigencia de inmediato, por lo cual los bancos públicos y privados no abrirán sus puertas hoy (por ayer) y nada se sabe sobre lo que ocurrirá mañana (por hoy).» Mientras se suceden las reuniones del equipo económico y el dólar se disparó en las casas de cambio, pasando de 29 a 35 pesos. El anuncio aumentó los temores de un colapso general de la economía uruguaya que incluya la prolongación de la medida por más días, y hasta la implantación de un «corralito» financiero, como el que rige en Argentina desde diciembre pasado. A juzgar por las declaraciones de altos funcionarios del gobierno, prácticamente la única esperanza de evitar el colapso está centrada en el éxito de las negociaciones que se están realizando en Washington ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para disponer el feriado bancario, el gobierno uruguayo argumentó «incumplimiento de la normativa vigente» y la suspensión del banco «Montevideo-Caja Obrera», que operaban conjuntamente en un proceso de fusión que se interrumpió cuando se descubrió un fraude por varios millones de dólares. Sus principales accionistas, los hermanos Juan y José Peirano, habrían vaciado la institución y llevado los fondos, calculados en unos 600 millones de dólares, a una institución de las Islas Caimán, poniendo en riesgo la estabilidad del sistema financiero. Esta situación y las inquietantes noticias que llegaban a diario desde la vecina Argentina fueron minando la confianza de los ahorristas, que decidieron retirar sus depósitos a pesar de los permanentes llamados a la tranquilidad del presidente de la República, Jorge Batlle, y de sus principales asesores. La última información respecto del nivel de las reservas data del jueves pasado, e indica que el tesoro tenía 725 millones de dólares.

tracking