UGT recela de las verdaderas intenciones del Ejecutivo y advierte de que sólo aceptará un acuerdo global
El Gobierno subirá el salario de los funcionarios por encima del 2%
El secretario de Estado para la Administración Pública, Julio Gómez Pomar, aseguró ayer que el Gobierno está dispuesto a incrementar el sala
Así, la Mesa, que supone el inicio formal de las negociaciones, ha acordado constituir un grupo de trabajo la próxima semana que deberá concluir sus tareas el próximo 22 de octubre. Posteriormente, hacia el 26 del mismo mes se convocará de nuevo la Mesa General para aprobar los acuerdos que sean pertinentes, coincidiendo con la presentación de los Presupuestos Generales del Estado y la Ley de Acompañamiento. En cualquier caso, Gómez Pomar indicó que «si hiciera falta» la negociación se extendería hasta el último momento, esto es, hasta el fin del plazo para introducir enmiendas en el Senado. Según destacó, ello responde a la «clara voluntad política» del Ejecutivo de alcanzar un acuerdo con las organizaciones sindicales. Cierta desconfianza Por su parte, el responsable de la Federación de Servicios Públicos de UGT (FSP-UGT), Julio Lacuerda, mostró su recelo ante la posibilidad de que una subida salarial superior al 2 por ciento obedezca a la proximidad de elecciones. En este sentido, recordó que en esta etapa sólo se han dado incrementos superiores a este porcentaje «a la sombra» de periodos electorales. «Yo no digo que se vaya a repetir la historia, pero hay desconfianza», señaló el responsable de FSP-UGT, que añadió que la amplitud de los temas a discutir permite «mantener vivas» las reivindicaciones sindicales. Lacuerda, único representante sindical que compareció ante la prensa, afirmó tener la impresión de que el objetivo del Gobierno es alcanzar un acuerdo retributivo válido únicamente para los funcionarios de la Administración General. Para el secretario general de FSP-UGT, éste podría ser el «principal escollo» de las negociaciones, por lo que advirtió de que su sindicato sólo firmará un acuerdo que afecte a todos los empleados públicos y no sólo a los de la Administración General del Estado. En su opinión, esta Mesa supone una buena oportunidad para el Gobierno del PP de mostrar que tiene un interés real en los empleados públicos.