Los camioneros franceses aplazan 48 horas la huelga del sector
Dispuestos a quemar todos los cartuchos, los camioneros franceses y la patronal del sector manifestaron ayer su disposición a negociar durante el fin de semana para alcanzar un acuerdo y evitar así el bloqueo de las carreteras, cuyos efectos el Gobierno amenaza con mitigar por la fuerza. Como muestra de su voluntad negociadora, los representantes de los camioneros aplazaron 48 horas su ultimátum, fijado en un principio para la medianoche de ayer, y establecieron una nueva cita con la patronal para la tarde de hoy, sábado, tras fracasar el encuentro de ayer en la sede del Ministerio de Transportes. Las posturas aún están distanciadas, aunque «la fosa entre la patronal del transporte y los sindicatos no es muy profunda», insiste el Gobierno francés, que trata de quitar hierro y de desactivar los conflictos sociales que se multiplican. «Hay dificultades, pero no es una situación de crisis», subrayó el primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, quien avanza sobre este terreno social minado «con dos piernas: firmeza y humanidad».