La incertidumbre marca el Plan Presupuestario enviado a Bruselas
La guerra entre Israel y Hamás agudiza la inestabilidad y complica las previsiones macroeconómicas

Aunque la inflación se ha ido reduciendo, el precio de los alimentos sigue siendo preocupante. EFE
El Gobierno remitió ayer a Bruselas, en el último día de plazo como suele hacer, su Plan Presupuestario para 2024. Si siempre es difícil ajustar la realidad de los números macroeconómicos y fiscales a los objetivos, esta vez se encuentra con varios escollos. El primero es que el nuevo Plan Presupuestario le pilla al Gobierno en funciones, el segundo es que la inflación comenzó en verano una escalada que no ayuda a la hora de retirar las ayudas públicas aprobadas para afrontar la crisis energética e inflacionaria derivada de la guerra de Ucrania. Y eso que la inflación se había ido reduciendo los meses anteriores hasta caer en junio por debajo del 2%, que es el objetivo marcado por el Banco Central Europeo (BCE). El último dato que se ha conocido es el de septiembre, con una inflación del 3,5% en la que preocupa la relativa a los alimentos, que sigue disparada en el 10,5%. Ni la subvención a los carburantes para transportistas, ni el descenso del precio de la electricidad y ni siquiera la rebaja del IVA de los alimentos básicos que entró en vigor el pasado 1 de enero ha logrado reducir suficientemente el precio de la cesta de la compra de los españoles. Por tanto, en un escenario como este, retirar dichas medidas y que a partir del próximo enero los hogares paguen más por los alimentos es una decisión difícil de asumir en un contexto de formación de Gobierno o incluso preelectoral si la investidura de Pedro Sánchez no da resultado. No sería fácil pedir el voto tras retirar las ayudas actuales. El Ejecutivo recuerda que para responder a la guerra de Ucrania y sus consecuencias se han movilizado más de 47.000 millones de euros. Una cantidad que los organismos internacionales consideran imposible de mantener. En todo caso, el Gobierno prevé en su Programa de Estabilidad reducir el déficit público al 3% el año que viene, con lo que cumpliría las reglas fiscales europeas que se aprobarán probablemente antes de final de año, y situar la deuda pública por debajo del 110% del PIB. El Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último Monitor Fiscal hecho público hace unos días respalda que España pueda reducir el déficit a ese 3% en 2024 y bajar la deuda. Pero lo que advierten desde el FMI, desde la Autoridad Fiscal (AIReF) y desde la Comisión Europea es que para bajar el déficit público, el Gobierno tiene que eliminar las ayudas fiscales o ajustarlas para que las reciban solo colectivos vulnerables muy concretos. Crecimiento El Plan Presupuestario del año pasado contó por primera vez con un escenario alternativo al contemplado en los Presupuestos Generales del Estado debido a la guerra en Ucrania y su impacto económico, sobre todo en los precios de algunas materias primas y la energía. En estos momentos, la situación geopolítica no ha mejorado; al contrario, se ha complicado aún más con la guerra entre Hamás e Israel. Todo ello además en un momento de ralentización económica debido al inevitable descenso del consumo de las familias por los elevados precios y la subida de los tipos de interés.