Los bancos centrales se congregan en Jackson Hole para una bajada de tipos

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal. JIM LO SCALZO
Cita clave del mercado con los principales banqueros centrales del mundo, que desde este jueves participan en el tradicional encuentro de Jackson Hole que desde 1978 organiza la Reserva Federal de Kansas en Wyoming. Un escenario que este año cobra especial relevancia tras los recientes temores a una recesión en la primera potencia mundial, que han acelerado la previsión de rebajas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal.
El momento cumbre llegará el viernes con el discurso de Jerome Powell, presidente del organismo, con unas Bolsas ansiosas por escuchar que el ciclo de recortes se acelerará a partir de septiembre. «El simposio de Jackson Hole es un evento fundamental para evaluar la política de la Fed; y sus declaraciones tendrán profundas implicaciones en el sentimiento del mercado y en las perspectivas económicas globales», explica Gonzalo Muñoz, analista de XTB.
Previsiones
EE UU ha mantenido sus tipos de interés invariables en máximos de 23 años —entre el 5,25% y el 5,50%—, aguantando en esos niveles pese a los signos de debilidad que han comenzado a observarse, sobre todo en el mercado laboral, donde la creación de empleo ha flojeado este verano. De hecho, una de las cifras que más ha asustado a los inversores ha sido la del paro de julio, que creció dos décimas hasta el 4,3%. Del mismo modo, el país creó tan solo 114.000 puestos de trabajo en el séptimo mes del año, muy por debajo de los 175.000 anticipados.
Esa referencia desató hace unas semanas un auténtico pánico bursátil y el miedo a que los altos tipos de interés enfriasen aún más la economía. Pero los ánimos parecen ahora más calmados. Sobre todo con la moderación de la inflación este año, que da facilidades a la Fed para iniciar en septiembre la nueva era de recortes en las tasas de referencia.
En ese escenario, se da por descontado que los hombres de Powell apostarán por bajar tipos en su próxima reunión. Pero la gran pregunta es si ese recorte será de 25 o de 50 puntos básicos.
Aunque el miedo a la recesión había disparado las apuestas por esta segunda opción más agresiva, el consenso se muestra ahora más moderado. «Bajar 50 puntos básicos puede ser contraproducente porque puede asustar al mercado», indican.