Los trabajadores que posponen su retiro se duplican
Las prejubilaciones se desploman pero todavía representan el treinta por ciento

La ministra Elma Saiz. Sergio Pérez
La reforma de las pensiones capitaneada por José Luis Escrivá está dando parte de los frutos deseados, como retrasar la edad real de jubilación de los españoles, que se sitúa por primera vez en los 65,2 años. Así, las nuevas penalizaciones que estableció la nueva ley para los trabajadores que quieran acceder antes de tiempo al retiro están funcionando y han reducido considerablemente el número de prejubilaciones, algo que ya se percibe como «un cambio de tendencia». Así, de las 338.771 altas en pensiones de jubilación que se han registrado en los once primeros meses del año, 98.204 fueron anticipadas, un número muy inferior al de ejercicios precedentes, pero que aún siguen representando casi el 30% del total. No obstante, desde el ministerio dirigido por Elma Saiz destacan que han descendido un 11% respecto a 2019, cuando el 40% de las nuevas jubilaciones eran antes de tiempo, y más del 70% de los trabajadoresaccede a una pensión con la edad ordinaria. En la otra cara, casi 32.000 personas decidieron posponer su retiro y continuar trabajando más allá de la edad legal. No son muchas, pero son el doble que en 2019, cuando ni siquiera llegaban a las 14.000, y se acercan ya al 10%, un nivel que nunca se había dado, frente al 4,8% de un lustro atrás. Esto también es consecuencia directa de los nuevos incentivos que diseñó Escrivá, que permiten al trabajador optar por el pago de un cheque al contado de más de 12.000 euros por cada año de demora.