Diario de León

El Gobierno tensa más a los funcionarios al señalar las "imperfecciones" del modelo de Muface

Asisa valora la posibilidad de ser la única aseguradora que acuda a la nueva licitación del Ejecutivo si DKV rechaza finalmente presentarse

Fachada de un edificio de Muface.

Fachada de un edificio de Muface.RICARDO RUBIO

Publicado por
Clara Alba
Madrid

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La tensión entre el Gobierno y los funcionarios por la crisis de Muface va en aumento, a una semana escasa de que se cumpla el plazo -el próximo 15 de enero- para que las aseguradoras interesadas en prestar este servicio decidan si acuden o no a la nueva licitación lanzada por el Ejecutivo.

La postura del Ministerio de Función Pública dirigido por Óscar López no está siendo bien acogida por los funcionarios, que ven peligrar el sistema sanitario que ofrece cobertura a 1,5 millones de funcionarios y sus familias. 

"El ministro no da certezas sobre el futuro de Muface y falta al rigor; nuestra sanidad no es un privilegio ni tampoco un seguro privado, es una condición laboral y recibimos las mismas prestaciones y servicios que el resto de los españoles, con un concierto que ha convivido desde hace años con el resto de la sanidad pública", denunciaban ayer desde CSIF, el principal sindicato de los empleados públicos. 

Sus críticas llegaban minutos después de que el ministro del ramo lanzara ciertos mensajes en torno al futuro del actual modelo. Aunque López dejó claro que la prioridad es sacar adelante el nuevo convenio, indicó que "hay una reflexión pendiente, posterior, una vez firmado el concierto, para un modelo muy antiguo que acumula ciertas imperfecciones, ciertas cosas que se pueden mejorar". 

Durante su intervención en una entrevista de televisión, recordó que "estamos metiendo 1.000 millones de euros adicionales [en referencia a la nueva oferta del Gobierno a las aseguradoras] para financiar Muface". "Es decir, dinero suyo, mío, de todos los ciudadanos, de los Presupuestos Generales del Estado, para financiar el seguro privado de 1,5 millones de ciudadanos", añadió. Declaraciones que no sentaron bien entre los representantes de los funcionarios. "Es inaceptable que nos confronte con el resto de la población", advertían desde CSIF. El sindicato recuerda que mantendrá las medidas de presión "para que nuestros empleados públicos reciban una atención sanitaria de calidad".

Dudas en el seguro

La tensión entre las partes va en aumento a medida que el tiempo para renovar el concierto se agota. También con las aseguradoras, donde todas las posibilidades parecen abiertas y las dudas están más presentes que las certezas. 

Tras el rechazo de Adeslas a presentarse a la oferta mejorada del Ejecutivo, solo DKV y Asisa optan a la nueva licitación. Y la primera se da prácticamente por descartada dentro de ciertos segmentos del sector, al no estar de acuerdo la firma con algunos puntos del concierto. 

Entre ellos, que la subida de las primas se establezca por tramos de edad en vez de una forma lineal como hasta ahora; o que el convenio sea de tres años de duración -uno más que el anterior acuerdo-, algo que perjudica a la aseguradora de origen alemán en términos de contabilidad. De hecho, DKV apostaba desde un principio por una renovación de un solo año. 

La gran duda es si Asisa -que actualmente cuenta con 363.946 mutualistas, un 23,3% del total entre titulares y beneficiarios- sería capaz de asumir en solitario el servicio de Muface si finalmente DKV -con un 13,17% de cuota- no se presenta a la licitación. "Continuamos estudiando los pliegos para valorar la posibilidad de acudir", apuntan fuentes de la firma, que reconocen que entre los escenarios que se están valorando -sin que se haya tomado decisión alguna, según indican- se encuentra esa posibilidad de que DKV no acuda a la llamada del Ejecutivo. 

Esa nueva oferta implica una mejora de las primas que se cobran por asegurado del 33,5% en tres años, frente al 17% a dos años que se lanzó en la anterior licitación, rechazada por las aseguradoras. Es probable que parte de los afectados acabe dando el salto al Sistema Nacional de Salud (SNS). Pero habrá muchos que quieran mantener las opciones del seguro privado. 

Y en esta difícil situación también hay que tener en cuenta a los más de 508.700 mutualistas de Adeslas que ya saben que dejarán de contar con sus servicio desde abril, después de que la firma se haya desligado de Muface tras calcular unas pérdidas de más de 250 millones con la nueva propuesta del Gobierno.

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