Ursula Von der Leyen anuncia que la Comisión dará ayudas directas a los fabricantes de automóviles
Bruselas lanza un plan para proteger la automoción europea frente a USA y China
Priorizará la producción europea y unificará ayudas estatales para la compra de vehículos

Philipp von Ditfurth/dpa
La Comisión Europea está decidida a hacer todo lo posible para blindar la industria europea del automóvil para que pueda competir contra los fabricantes de EE UU y China. Para lograrlo, el Ejecutivo comunitario presentó este miércoles su Plan de Acción para la Industria Europea del Automóvil que incluye la flexibilización de la normativa de emisiones de carbono, la puesta en común de los incentivos de compra de vehículos eléctricos de los distintos países europeos y la creación de una alianza comunitaria para los vehículos autónomos, entre otros. "Quiero ver cómo nuestra industria automovilística toma la delantera», aseguró la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, quien destacó que la prioridad será «evitar las dependencias estratégicas, sobre todo en la producción de baterías eléctricas». El objetivo no es otro que lograr un sector «sostenible, competitivo e innovador», para lo que se utilizarán mecanismos de defensa comercial, como medidas antisubsidios —ya se activaron con los aranceles a los vehículos eléctricos chinos— para favorecer los vehículos ‘made in Europe’. El sector se enfrenta a un panorama muy complicado ya que debe competir con los vehículos chinos, más baratos, y está amenazado por los aranceles del 25% que Donald Trump quiere imponer a los coches europeos que llegan a EE UU. La receta comunitaria a este dilema pasa por reducir los costes de las materias primas e impulsar la producción local de todos los componentes «para asegurar que la próxima generación de vehículos se fabrica en Europa», destacó el comisario de Transporte Sostenible y Turismo.
En este ámbito, Bruselas ha impulsado la creación de plantas de microchips en diferentes Estados miembros, pero el informe del expresidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi advierte de que aún existen lagunas en materia de innovación, inversión e infraestructuras que amenazan con dejar atrás a Europa en la fabricación de productos electrónicos y pide una política industrial sólida a nivel comunitario. Y es que este tipo de elementos electrónicos no sólo son fundamentales para la industria del automóvil, sino también para la industria de la Defensa, donde el comisario Tzitzikostas apuntó que suponen «componentes críticos», más aún con el plan de rearme europeo presentado esta semana por el Ejecutivo comunitario. Von der Leyen adelantó el lunes que en materia medioambiental dará tres años más a las empresas para cumplir con sus objetivos de emisiones de C02, lo que librará al sector de multas millonarias que supondrán la pérdida de 16.000 millones.