UGT y la patronal catalana reactivan la ofensiva contra la opa de BBVA

Carlos Torres, presidente del BBVA.
Empresarios y sindicatos a los que Competencia impidió personarse en la segunda fase de su análisis sobre la opa de BBVA a Banco Sabadell reactivan su ofensiva contra la decisión del organismo presidido por Cani Fernández. Tras presentar sendos recursos ante la Audiencia Nacional, UGT ha solicitado medidas cautelares frente al proceso, según la documentación a la que ha tenido acceso este diario. El tribunal ha recibido en las últimas semanas varias reclamaciones en este sentido, también desde Fomento del Trabajo, la principal patronal catalana, que este martes avisó que la opa podría tener un impacto en crédito a pymes de un mínimo de 75.000 millones en financiación.
«Es el 50% del crédito que da Sabadell a las pymes, que es de 150.000 millones de euros", recalcó su presidente, Josep Sánchez Llibre, durante un foro financiero. La cifra difiere, no obstante, de los 5.000 millones que BBVA estima que se generarían en crédito nuevo a empresas y familias si la operación se cierra con éxito. E incluso de los 41.600 millones que Sabadell mantenía en stock de crédito a empresas y familias si la operación se cierra con éxito.
E incluso de los 41.600 millones que Sabadell mantenía en stock de crédito a empresas a cierre de 2024 en España, según datos de los últimos resultados anuales de la propia entidad vallesana. Alegaciones UGT también apunta a la contracción del crédito en sus alegaciones ante la Audiencia Nacional, además de a la posible pérdida de empleo que resulte si finalmente llega la integración. Por eso considera que su valoración debe ser tenida en cuenta por Competencia. En su recurso, la representación del sindicato insiste en que "aguardar a que los tribunales se pronuncien sobre la legalidad del acuerdo adoptado" no afectará ni a Competencia ni al interés general. Pero su no personación provocaría "un daño de imposible reparación y el perjuicio en el interés de esta parte, que no se podría ya corregir o evitar por haberse consumado la tramitación del procedimiento referido; de manera que de no acordarse la suspensión del procedimiento administrativo, la efectividad de la tutela que pudiera otorgarse en una eventual sentencia estimatoria, se vería frustrada, vulnerándose por esta vía el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva".
No se espera que estos recursos vayan a suponer un freno a la opa. Pero sí enrarecen un proceso cuya complejidad ha retrasado ya los plazos previstos inicialmente por el banco vasco. El propio Banco de España aludió ayer a esta demora al asegurar la subgobernadora, Soledad Núñez, que "una opa hostil es siempre más complicada". En este sentido, el presidente de BBVA, Carlos Torres, insistió ayer en que son los accionistas del Sabadell los que tomarán la decisión final. "Esperamos que puedan hacerlo cuanto antes", indicó, en alusión al visto bueno del regulador que se espera para las próximas semanas y a la posible intervención posterior del Gobierno.
"La oferta es una apuesta por España y sus empresas", recordó durante su intervención en el foro WakeUP Spain que se celebra estos días en Madrid, indicando que , en los últimos tres años, BBVA ha incrementado su cuota en empresas en dos puntos porcentuales y un 16% en términos de financiación, frente a la caída media del 5% experimentada por el conjunto del sector. Frente a las dudas por el posible riesgo de competencia en este segmento de mercado, Torres defendió que la entidad ha seguido un proceso de escucha y comprensión en torno a las preocupaciones planteadas, también las del Gobierno, de momento, contrario a la fusión. "Somos sensibles a esas preocupaciones y hemos asumido compromisos sin precedentes", apuntó Torres, haciendo referencia, sobre todo, al negocio en las localidades donde existen menos de cuatro entidades.