Sánchez vuelve de China con nuevos acuerdos y apostando por una relación más equilibrada con la UE

Pedro Sánchez con el presidente de China, Xi Jinping, ayer en Pekín.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha puesto fin a su tercera visita a China en menos de tres años insistiendo en su apuesta por una «agenda positiva» en la relación con el gigante asiático y reivindicando la necesidad de que la relación de este país con la UE sea más equilibrada. En el plano bilateral, ha conseguido cerrar nuevos acuerdos para facilitar la entrada de productos españoles al mercado chino.
En rueda de prensa tras su encuentro con el presidente chino, Xi Jinping, Sánchez ha querido dejar claro la importancia que España confiere a la relación con China, sustentada en una «agenda positiva» y sobre unas «condiciones de competencia equitativas y justas» desde el punto de vista comercial, y refutar que su visita pueda ser vista como un alejamiento de Estados Unidos en plena guerra comercial por los aranceles impuestos por Donald Trump.
Tanto él como Xi, sostuvo el presidente, apuestan por «seguir desarrollando una agenda positiva entre nuestros países sobre la base del respeto y la confianza mutua", manteniendo ambos sus «visiones respectivas». En el plano comercial y de inversión, España es partidaria de seguir desarrollando las relaciones «sobre la base del equilibrio, de la reciprocidad y de unas condiciones de competencia equitativas y transparentes para ambas partes». De ahí el que España, apueste por una «relación económica más equilibrada» con China, como también quiere que sea el caso con la Unión Europea. En el actual «panorama mundial", Sánchez dijo que ha trasladado a Xi la necesidad de «apostar por la apertura, por la cooperación internacional, por ampliar nuestra red de relaciones con otros países y también con otros bloques regionales».