La caída de las exportaciones en más de un punto, entre las causas de la moderación
La economía española comienza a resentirse por la guerra comercial
El Producto Interior Bruto reduce su crecimiento del 3,3% al 2,8% en el primer trimestre

Blanca Míllez
La guerra comercial se desató oficialmente el pasado 2 de abril, con el denominado 'Día de la Liberación' cuando Donald Trump anunció al mundo la imposición de los aranceles. Sin embargo, las idas y venidas en sus declaraciones desde semanas antes ya comenzó a afectar a los mercados y a las exportaciones españolas. Esto se refleja en los datos de la Contabilidad Nacional publicadas ayer, donde el INE reveló que la economía ha moderado su crecimiento del 3,3% al 2,8% en tasa interanual en el primer trimestre del año, hasta la tasa más baja desde hace un año. La economía creció un 0,6% en tasa trimestral, tal y como vaticinaban los expertos de Funcas o de la Airef. La contribución de la demanda externa ha sido negativa por primera vez en tres años tras el 'boom' del turismo y las exportaciones desde el fin de la pandemia. Los datos aún preliminares del INE indican que esta contribución negativa responde a un crecimiento de las importaciones superior al de las exportaciones. Las primeras crecieron un 3,6%, y las exportaciones lo hicieron un 2,1%, 1,1 puntos menos que en el anterior trimestre. El consumo de los hogares, una de las palancas de crecimiento hasta ahora, avanzó solo un 3,5%, tres décimas menos que en el cuarto trimestre de 2024. Aún así el Ministerio de Economía aseguró que España sigue haciendo compatible el mayor crecimiento económico entre las potencias con una inflación moderada, pese a la incertidumbre internacional. Desde la Cámara de Comercio reconocen que en la actualidad el principal foco de incertidumbre que podría tener efecto en el crecimiento es el entorno comercial por Estados Unidos. Y aunque aún se desconoce la tasa final que se acabará aplicando a las importaciones estadounidenses, la negociación y materialización de los gravámenes decidirá el impacto total sobre actividad e inflación. Además, los que no se han beneficiado de una moratoria similar han sido los aranceles aplicados a China, vigentes desde el día del anuncio, lo que está creando incertidumbre y tensiones en el comercio mundial. Inicialmente, el impacto directo en las exportaciones españolas que podría tener la implantación de unos aranceles del 10% (tasa actual), 20% (tasa prevista tras la moratoria), o incluso del 25%, sería limitado ya que las ventas a EE UU desde España suponen alrededor del 5% del total de exportaciones. No obstante, sí habría sectores vulnerables, como el agroalimentario (vino, aceite de oliva, aceitunas, principalmente), maquinaria y material eléctrico, manufacturas metálicas o los productos químicos y farmacéuticos, explican desde la Cámara. No obstante, los impactos indirectos sí podrían ser relevantes. Por un lado, las menores ventas de los sectores afectados podrían trasladarse al resto de la economía por la vía de una menor demanda de los productos y servicios intermedios necesarios para su producción.