Hacienda logra un margen de 7.300 millones para futuras desviaciones fiscales
La subida de impuestos permite al Gobierno cumplir con Bruselas
Montero decide no deflactar el IRPF a los españoles, al menos, hasta el año 2028

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, atiende a los medios al inicio de su participación en la manifestación convocada por UGT y CCOO con motivo del 1 de Mayo en Sevilla. EFE / Julio Muñoz
Sin nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE), aunque con margen suficiente para continuar con los planes previstos y seguir cumpliendo con las exigencias Bruselas, en todo caso bastante menos férreas que en la etapa prepandemia. En su último balance enviado a la Comisión Europea (CE) el miércoles, el Ejecutivo que preside Pedro Sánchez revela dos herramientas que pueden permitirle resistir en términos financieros hasta el final de la presente legislatura previsto para el verano de 2027. De un lado, el Gobierno seguirá manteniendo su controvertida decisión de no deflactar el impuesto de la renta (IRPF), es decir, no ajustar sus diferentes tramos a la evolución real del IPC, lo que en la práctica supone una penalización al bolsillo de todos los españoles. Es lo que los expertos denominan «incremento de la fiscalidad en frío", pues en términos reales supone una subida de impuestos sin tener que hacer nada por parte del Ministerio de Hacienda. El departamento que dirige la vicepresidenta primera María Jesús Montero viene haciéndolo desde 2022 y, según ha comunicado ahora a la CE, seguirá haciéndolo, al menos, hasta 2028. Según se recoge su último 'Informe de Progreso Anual' «cualquier aumento de los ingresos resultante de una estructura inalterada del IRPF entre 2025 y 2028 puede contabilizarse hasta un 0,1% del PIB». Esto supone alrededor de 1.600 millones de euros anuales a día de hoy y también, aún más importante de cara a Bruselas, la décima que le falta todavía para cumplir «el compromiso acumulado es de un incremento de ingresos públicos del 0,4% del PIB». En realidad, tenía margen para alcanzar esa meta hasta el cuarto trimestre del presente ejercicio, pero la dificultad que está teniendo en los últimos meses para lograr apoyos parlamentarios hace que resulte bastante difícil aprobar nuevas subidas de impuestos, por ejemplo, el anunciado incremento al diesel que aún tiene pendiente y que podría tener que dejar aparcado 'sine die'. Aún así, el Gobierno comunica a Bruselas que persiste en su fin de reducir algunos beneficios fiscales, pero no concreta cuáles. «Las medidas están en curso y se dispone aún de margen temporal para alcanzar el objetivo", reseña en una comunicación oficial. La consecución de ese 0,4% adicional de ingresos públicos suponía para el Ejecutivo de coalición disponer de un alivio nada baladí ante Bruselas, al extender su plan de ajuste vigente —que, en líneas generales, va solventando-desde los cuatro años iniciales a un total de siete. Y con un horizonte de una nueva prórroga presupuestaria —se sigue funcionando con las Cuentas estatales de 2023, las últimas que logró sacar adelante en el Parlamento— resulta algo clave, por lo que el Gabinete de Sánchez se esforzó por sacar adelante a finales de 2024 varias medidas impositivas que le permitiesen obtener las tres primeras décimas de margen respecto a la meta impuesta, por ejemplo, la reforma del impuesto a la banca.